I survived to Behòvia 2009

dilluns, 11 de novembre de 2013

Doña Lutzia, la Behobia.

Salida, casi me matan.


El momento mágico se generó bajo un tibio sol de noviembre. Me dirigía a la parada de autobús que me llevaría al Chillida-Leku, el sueño cumplido de su museo al aire libre junto al caserío familiar. 

Seguía mi particular tradición de visitar Donostia una vez al año (mínimo) y vivía la Behobia por segunda vez. Un doble enamoramiento que me recarga el espíritu en cada cita.
La obra de Chillida siempre me ha conmovido sin saber muy bien por qué. Quizás fuera cuando vi por primera vez el Peine del Viento, el óxido frente a los distintos azules del mar. Los equilibrios totémicos desafiando la gravedad, fruto de unas manos huesudas y una cabeza desafiante (y de los operarios que lo materializaban).

La señora, mayor, estaba sentada junto a sus repletas bolsas de un sábado de mercado. Me confirmó que aquella era la parada correcta, la ayudé con su compra y nos sentamos juntos. Doña Lutzia, que así se llamaba, me explicó que me acompañaría pues era la guardesa de los señores Chillida y tenía pura devoción por Don Eduardo, “un santo”. Así comenzó una historia real donde supe de muchas alegrías y esfuerzos, de tragedias y enfermedades. De la vida en sí misma, contada en primera persona por un ángel que se cruzó en mi camino y a quien, aún hoy, 10 años después, recuerdo profundamente.

Ignoro las causas más allá de lo leído, pero debería ser delito de lesa humanidad que la belleza no estuviera al alcance de todos porque nos hace mejores. Espero que más pronto que tarde se reabra el Chillida-Leku.

De la Behobia lo he escrito casi todo y es difícil no repetirse. Del temporal del 2009 al sol excesivo del 2011 y la lluvia intensa del año pasado. La épica siempre está ahí, este año con un vendaval frontal que nos frenaba hasta resguardarnos unos en otros. En una carrera perra y divertida que se asemejaba más a un 1500 que a una carrera de ruta, los codazos involuntarios eran constantes entre la grupeta de más de 30 corredores que se formó al poco de salir. Con ritmos muy cómodos a ratos (hubo valientes que tomaron el mando, no fui yo uno de ellos, hubiera sido un suicidio con mi peso: era el día de los triatletas, que están más cachas) y momentos de más tensión competitiva, a ritmos más elevados en los que muscularmente notaba el dolor del jueves anterior ( 3x 3mil, rec1’, 10’24”, 10’24”,10’5”) y en algún momento dudé de mí mismo.


Festival del asfalto


Finalmente llegamos al kilómetro 15, el alto de Miracruz estaba cerca y me vine arriba. Nos escapamos 3 y volamos hacia la cumbre (vi al gran Asier Cuevas animándonos allí) entre el clamor de un público entregado. Y ya, coronado, lancémonos a muerte (otro tipo de dolor diferente al de la subida pero dolor al fin y al cabo) hacia el boulevard de los sueños cumplidos. No mejoré marca por 5” (1h10’50”) pero varios (sueños) se cumplieron. Top 100 por vez primera (70 de la general y 11 de vets) y darme cuenta en meta que había llegado a 2” de Don Sergio Fernández Infestas, referente, mito viviente de nuestro atletismo.
Por amistad y poresta bonita historia hubiera querido que Marc Roig hubiera sido txapeldun. Pero Pedro Nimo del Oro dignifica, también, cualquier carrera a la que acude así que felicidades para él y su merecida victoria. 

Nimo, victoria que paga todos los sacrificios

Otro año, otra página de mi memoria vivida. Volveremos.

Saludos y gracias por leerme,

Ferran

PD: como curiosidad…
2012                                                              2013
K5       17’45”                                                           17’38” (-7)
K10     35’57” (18’12”)                                             36’5” (+8”; 18’27”)
K15     53’32” (17’35”)                                             53’47” (+15”; 17’42”)
Meta: 1h10’45” (17’13”)                                          1h10’50” (+5; 17’3”)
            Puesto 131 (26)                                           Puesto 70 (11)


Txapeldun!

2 comentaris:

Sebas Guim ha dit...

Enhorabona, Ferran!!!
No vaig tenir ocasió de felicitar-te en persona, però veig que et vas marcar tot un "carrerón". Amb el vent que feia era inútil lluitar per marques, però haver-te quedat ta només cinc segons diu molt del teu estat de forma actual. Cuida't, que aviat en treuràs un gran profit.
Una abraçada.

Ferran ha dit...

Gràcies Sebas, la veritat és que m'ho vaig passar molt bé! Un pèl carregat de cames però vam aguantar gràcies al txuleton :)

Forta abraçada i ens veurem a la MCD com a molt tard,

Ferran