I survived to Behòvia 2009

dimecres, 31 de maig de 2017

La aventura de los 50, 1a parte.



Y los sueños, sueños son. Y aunque la palabra me guste la abandono en los brazos de los apóstoles de la autoayuda, quienes la han prostituido en su afán por volverse millonarios y famosos. La cambio por ideas porqué de momento aún no ha salido el charlatán –Santandreu, saludos- que diga que si cierras los ojos el universo (¡entero!) conspirará para que se cumpla tu idea. Manda huevos.
Mi idea era visitar Etiopía. Vaga durante mucho tiempo pero que dos años atrás comencé a materializar. Y lo más sorprendente es que escribo estas líneas desde el hotel que tiene Haile en Hawassa. Inicialmente pensaba correr el maratón de Boston 2017 e intentar hacer un podio de mi grupo de edad, con los 50 recién estrenados. 

Para ello viajaría al Yaya Village donde entrenaría en altitud durante dos meses. La idea fue madurando y las circunstancias puliéndola –el extraño placer de Comrades, la experiencia contada en primera persona de Marc Roig en Etiopía- y finalmente decidí conocer parte de este país al tiempo que entrenaba con atletas locales y en altitud para después volar a Durban y enfrentarme a los 85k en versión Up. 

No sé si fisiológicamente me beneficiaré dela altitud pero si de la focalización, de la atmósfera limpia y de la experiencia.

¡Saludos!

dimarts, 30 de maig de 2017

La aventura de los 50, final.



Escribo desde casa, antes de tiempo, con un final inesperado. Tras llegar al Yaya Village donde debía disfrutar de seis días de relax y entrenamiento breve, concentrado en Comrades, mi cuerpo comenzó a fallar. 

Mi mente motivada se escindió del físico castigado. 72h con problemas de estómago, cansancio y pérdida de peso fulgurante cuando debería estar cebándome para llegar con un kilo y medio extra. Había perdido tres multiplicándoseme los pellejos y los huesos de mi torso. 

Trato de rodar 12k y apenas puedo con 10. Los 85k Up de Comrades se alejan. Es una carrera, una distancia, que no admite bromas. Hay que estar al 110% o no hay que estar. Tomo la primera decisión, no voy a Durban. No tiene ningún sentido si me veo incapaz de correr 6k.

24h más tarde tomo la segunda decisión. Acorto el viaje a Etiopía y decido volver antes que las fuerzas me abandonen y no pueda ni desplazarme. Eso sí, sin dramas ya que si la cosa se pone fea tengo un buen seguro.



No era mi idea del capítulo final que me hubiera gustado escribir pero son las decisiones correctas y racionales ante las circunstancias que se han presentado.

Soy un privilegiado por haber vivido lo vivido, haber aprendido lo aprendido y regreso admirado de las gentes de este país que tanto me recuerda al nuestro de 50 años atrás.

Ahora toca recuperarse físicamente, refrigerarse mentalmente y a mediados de julio poner la vista en un año, 2018, que será muy largo y dedicado a la pista.

¡Saludos!

PD: Up Comrades, quedas pendiente.