I survived to Behòvia 2009

dimarts, 13 de febrer de 2018

El oro de Melilla

Me alegré de haber conocido Melilla


1r acto: desde los días previos al 1-O vivo preso, de momento solo de indignación. El lawfare a pecho descubierto impuesto por nuestros (com) patriotas promete grandes tardes de miseria jurídica. Por ello decidí no sacarme la licencia RFEA y renunciar a participar en los múltiples eventos internacionales que este año tendrán lugar en España. Ya no soy de los vuestros y la desilusión ha derrotado a la ilusión de luchar por las medallas al máximo nivel.

2º acto: tras la media de Tarragona comencé a encontrarme en un nivel de forma excepcional. Salir a correr y sentirme deslizar ligero y veloz, sin límites. Un entrenamiento de 8k a 3’30” más 2 miles en 3’15” me decidió a cambiar de estrategia; iría al máximo de campeonatos de España posibles y en septiembre, a Berlín. 

3r acto: es domingo 14 de enero y tengo para mí toda la pista, todo el estadio donde se celebrarán los juegos del Mediterráneo en junio. El día anterior trabajé de 7h a 21h30’ y, cansado, me pregunto el porqué de un señor de 50 años madrugando en festivo para hacer 6 series de mil y de 200. Y con mi respuesta me convenzo: quiero dar lo mejor de mi porqué me motiva, me da la vida. Querría ser Emily Infeld, ser una Bowerman Babe.


Debut con el ATE, vuelvo a casa


20 de enero: siento mi viaje a Melilla con gran curiosidad. Casi como si fuera a Etiopía, por lo exótico. A las 17h es el campeonato de España de media y pasarme la mañana trabajando me ha ido bien para contener la presión. El viento susurra fuerte en el levemente desvencijado Parador de Melilla y se impone una estética Galen Rupp: mallas por encima de la rodilla y camiseta suelta. Gorra hacia atrás.
A la hora bajo a la salida, caliento, saludo a unos cuantos –quienes serán 2º y 3º absolutos- y cuando me cuentan que habrá una liebre para las chicas a 3’30” decido ir con ellas.
Desde que soy mayor uno de mis objetivos prioritarios es no matarme en las salidas, ir con tiento. 

Lo pongo en práctica con un ojo en las chicas, que no se me escapen. A los pocos cientos de metros ya las he pillado pero noto que el ritmo me es incómodo. Pasamos el mil y no miro el reloj, no va a servir de nada bueno hacerlo. Llegamos al 2k y oigo -3’27” ¡demasiado rápido!- y decido desengancharme (luego descubriré que pasamos el mil a 3’20”). Ahora toca gestionar la soledad sin agobiarse; me pasan unos cuantos grupos pero no me engancho, no vamos a ritmos similares.

No se me operen de estética, corran


Son 2 vueltas de 10k y pico así que en esta primera vuelta toca aprenderse bien el circuito. Tengo claro que cuanto mejor lo conozca más rápido iré. Mi subconsciente sabrá donde está en cada momento y en consecuencia mi cerebro no entrará en pánico dándome malas órdenes para mi rendimiento (y positivas para mi supervivencia).

Aquí los buenos


Transcurre la primera vuelta y me siento bien, creo que voy el primero de mi categoría pero no estoy seguro del todo. Sigo sin mirar el reloj. Voy a un ritmo alto, comienzo a adelantar a atletas que se habían ido por delante en los primeros kms y entro en un bucle de optimismo. Adelanto, me encuentro bien, adelanto…hasta que quedan un par de quilómetros y a unos 150 metros veo a 3 atletas. A uno lo cazo rápido y a los otros dos creo que no voy a alcanzarles. Callejeo, saludo a la estatua de Fernando Arrabal –¡hablemos del milenarismo!- y encaro la meta atrapando a otro de los 3. Observo que quien me antecede aparenta unos 50. Sin creérmelo del todo –que le atraparé- voy acelerando y en el último metro le adelanto –ahora soy un poco más Emily-. Nos saludamos, nos preguntamos la edad –él, M45-, nos alegramos y seguimos. He hecho un Mo Farah en toda regla, con un pico final a 2’27” el mil según Garmin. 1h16’22”.

Sin saber qué lugar del podio ocuparé espero junto a mis dos compañeros a que nos llamen. Tercero, segundo…ahora sí, meta conseguida. Campeón de España de Media maratón M50. Not bad for a separatist

Oro en mi primera carrera con el ATE. No podía ofrecerles mejor recompensa a todo lo que he recibido en estos primeros meses de militancia afectiva.

¡Saludos!

dijous, 14 de desembre de 2017

Libertad y sacrificio.

El dulce placer de fluir


Leí tiempo atrás que el ejercicio de la libertad no era hacer de nuestra vida un Carpe Diem sin freno sino que consistía en encontrar aquello que alimenta nuestro espíritu y dedicarle todos nuestros esfuerzos, dando lo mejor de nosotros mismos y viviendo el camino como un fin en sí mismo.

Por eso me siento tan libre ahora y soy capaz, un viernes, de dar 5h seguidas de clase, comer a la hora del patio, llegar a las 15h30 a casa, cambiarme y salir a por la calidad -4 de mil y un cuatro mil- para merendar a las 18h30 tras un día intenso. Me sorprendo, a veces, con mi capacidad de sufrimiento que no es tal, en realidad es puro gozo vital.

Unos pocos kms en solitario


Este 2017 que ya apunta hacia el final ha sido un año atléticamente muy diferente a toda mi vida anterior. En enero fui 3º absoluto de Catalunya en maratón, a partir de ahí –a las órdenes de Luís del Águila- entrené por primera vez específicamente para correr bien una prueba de ultrafondo en asfalto. Meses y meses de trabajo sin competición alguna. La carrera no pudo ser pero el entrenamiento quedó ahí. El físico y el mental porqué asumí entrenamientos que nunca me hubiera imaginado que fuera capaz de hacer. Ensanché mi horizonte mental. Cuando me recuperé comencé a preparar el Campeonato de España de maratón en Palma donde tras mucho sufrir fui 2º de mi categoría. Vuelta a la recuperación.



Y llegaba una de las grandes clásicas a las que no quiero renunciar: el medio maratón de Tarragona –The Tarragona Half Maratón World Championship-.  Con un entrenamiento discreto las primeras semanas y con crecientes gotas de calidad las siguientes llegué al último domingo de noviembre con buenas sensaciones y mejores dudas. Tenía la íntima sensación de que me quedaba alguna buena media en las piernas por un lado; por el otro, ¿cómo afectarían mis 50? ¿Influiría la falta de competición? 


Tras un 2015 y 2016 en los que quedé lejos de lo que me hubiera gustado el domingo firmaba  bajar de la hora dieciséis en mi debut con el Atletisme Terres de l’Ebre, mi vuelta a casa tras unos magníficos e indestructibles años en el CA Runners Tarragona. Y solo una estrategia: probarme a 3’30” y seguir o frenar según el cuerpo dictara.
Tras 2 años con lluvia y viento el día salió perfecto. Nos lo merecíamos. Además, por primera vez en meses me levanté descansado. Y al calentar noté que tenía piernas. Los astros alineados. 


Historia de un magnífico esprint en Instagram @ferranillo


En la salida la clave era no caerse y vigilar la euforia. Me coloqué bien, tenía a cerca a quien debía tener y el mil en 3’27” muy cómodo. Todo iba bien. Comprobé que tras los 3 primeros kms que el ritmo de 3’30” no me resultaba exigente. Me pego a un grupo que quería correr en 35’ y sobre los 7/8k me pongo a tirar. Delante llevo a dos fieras del fondo local, Jaimes y Ángel. Me llevan entre 75 y 100 metros pero no se van, es la mejor señal de lo bien que voy y me voy emocionando a la par que les lanzo una ancla virtual. Me señalan el camino.

De izqda a dcha, 3º, 1º, 7º y 8º. Todos hermanos kalenjines


Del 10 al 16 voy solo pero acercándome a la pareja de lujo que ejercen de liebres anónimamente. Y llegamos a mi Natural Energy Lab, el faro. Habré dado una vuelta al mundo corriendo arriba y abajo. Me pone y me crezco y les acabo pillando. Nos vamos Ángel –Mr 3’53” por sus rodajes largos y milimétricos a estos ritmos- y servidora. Quedan 3k y estoy eufórico, finalmente una media bestial tras tanto entrenamiento. Codo a codo nos acercamos a meta y a unos 400m de meta lanzamos el sprint –lo más divertido del mundo-. El final incluye una bajada salvaje en la que procuro no matarme –con éxito-, le alcanzo, le rebaso, me pasa y me gana por un segundo. Séptimo y octavo; ¡otro top ten en TGN! Miro el reloj y la hora catorce veintidós que veo impulsa mi sonrisa. Se acercan el 1º y el 3º y nos fundimos en un abrazo kalenjin que vale por media vida.

Sigue la motivación, sigue la libertad.

Y cuando veo el tiempo que he hecho
 ¡Saludos!

Junto a mi compi de...sufrimientos? reivindicando lo básico en el 2017


PD: libertad que nuestros presos políticos no pueden disfrutar tras haber sido encarcelados por un tribunal que no tiene competencias, por una jueza a quien no le correspondía el reparto, inventándose unos delitos que obviamente no han cometido -¡viva la justicia independiente belga!-, violando su derecho fundamental a la defensa cuando les toman declaración sin la presencia de sus abogados y vengándose con unas medidas cautelares innecesarias, es decir, condenándoles a una pena irrecuperable. Y con medio gobierno legítimo en el exilio. Seguimos en pie. Ni olvidamos ni perdonamos.