I survived to Behòvia 2009

dijous, 5 d’abril de 2012

Road to Boston 6 de 8

1975, AR en 2h9'55". ¡Viva el algodón!
Ya casi en capilla tras una semana extraña. El día después de la maratón salí a las 7 de la mañana a trotar durante 30’ con el ánimo de regenerar las piernas y prepararlas para otra semana de kilometraje y me encontré con un fuerte dolor que me obligó a parar a los 20’ y regresar andando a casa. Tras un día laboral en modo megaParanoico, ejercitándome a cada metro que andaba para ver si mejoraba, en un mal remedo de Chiquito, me sometí a la sabiduría ancestral de mi superFisio y este obró el milagro tras 90’ dolorosos minutos. A partir de aquí (y no sin sufrir pesadillas literales durante un par de días acerca de la posibilidad de haber mandado al traste tantos meses de ilusión y trabajo) conseguí a base de hielo, estiramientos y prudencia encajar dos días de trote suave con mínimas molestias. Viendo que habíamos salvado Boston me concentré en progresar en kilómetros sin dar cabida alguna a la calidad hasta el domingo. Sintiendo las patas de madera pero con buenos ritmos de entrenamiento llegué al domingo donde me marqué la tirada larga de 20k con una segunda mitad en el Boston Simulator más que positiva: 6,3k a 3’45” tras haber animado a mis compañeros de team, Jaume Leiva incluido, que corrían la cursa del Nàstic.

 Mandé al traste, y fue lo mejor que pude hacer, el campeonato de España de los 10k en ruta puesto que como ya expliqué en el post anterior, preparar una maratón implica un elevado sacrificio que te conmina a abandonar demasiados placeres alternativos. Y ahí surgen muchas de mis dudas pero me encargaré de ellas en el futuro, no ahora.
Si miráis en mi blog, en la parte superior a la derecha, tengo desde hace muchos meses en stand by  la biografía de Arthur Lydiard, maestro de entrenadores y artífice del milagro kiwi de los sesenta. Una de las claves de su éxito como entrenador fue que experimentó los diversos sistemas de entrenamiento consigo mismo antes que con sus atletas. Y desde el respeto más absoluto y salvando todas las distancias posibles, es algo que este año he hecho conmigo mismo: sobretodo reduciendo las tiradas largas, tanto en el número de las mismas como en su duración añadiendo a la resistencia muscular el maratón de BCN. Y parece que veo la luz….a ver si consigo que la prensa, blogs y series -Breaking Bad me tiene enganchadísimo- me dejen un espacio adicional de lectura y concreto el libro con su post incluido.
4a victoria, la más lenta: 2h12
 (Adorno el post con fotos de un grande de Boston: Bill Rodgers)
Mis entrenamientos de esta semana han sido:

Lunes, 5k, problemas con el psoas, homenaje involuntario a Ana ;)
Martes, 11k suaves. Se reducen las molestias.
Miércoles, 12,3k. Seguimos avanzando.
Jueves, 10,5k. Ya sin dolor, pocos kilómetros por trabajo.
Viernes, 13,7k con alguna cuesta. Amaderado de piernas.
Sábado, 15k. Cómodo.
Domingo, 18,1k con 2 Bs Simulators a 3’45”. 


El trabajo está hecho, ya solo quedan 15 días para recuperar el tono y la soltura de piernas necesaria. Comienza el entrenamiento mental.

¡Saludos!
Merecido homenaje.

2 comentaris:

Franfri ha dit...

Ánimo con el entrenamiento mental, ese que me hizo desistir de acabar de preparar las 4 últimas semanas del maratón de Sevilla.

Espero que las molestias hagan contigo como el desodorante, que te abandonen ya.

Un abrazo

Ferran ha dit...

Franfri, hay algo más duro que tus entrenos megamadrugadores? Las molestias me quieren mucho y están ahí, pero nadie dijo que esto sería fácil...
Abrazo!