I survived to Behòvia 2009

dijous, 2 de juny del 2011

Fortysomething.

Ese Iggy!
 Cuando era un veinteañero, veía por TV una serie de treintañeros –thirtysomething- y me costaba entenderles. Ahora que soy cuarentón, aunque solo me acuerde de forma muy fragmentada de la misma, imagino que esbozaría una sonrisa al verles. Mario Vaquerizo, en cambio, sigue sin entender nada de nada...pero nos cae muy bien.

No creo en ninguna crisis seria por tener una determinada edad. Pienso que para los más tarambanas sí que hay un momento complicado como es cuando al entrar en el after, y tras la adaptación de tus pupilas al entorno lumínico, te das cuentas de que todas ellas podrían ser tus hijas. Ése es el momento de dejarlo con dignidad, retirarse y procurar no contar nunca más batallitas de tu pasado. Por no ser un varas. Por eso también creo que admiro tanto a los que no se han dejado llevar por el tarambanismo, tan mediterráneo él, por otra parte.

Sí que son verdad, a pesar de todo, una multitud de frases hechas, horrorosas todas de tanto ser nombradas, que podríamos resumir en el famoso Carpe diem (cuando lo leo o escucho siempre pienso en un yonqui, en modo superviviente, reclamando judicialmente una indemnización a su autor). Mañana empieza el resto de tu vida o Añade vida a los años en lugar de años a la vida serían otros ejemplos.
Sinceramente pienso que en este aspecto vamos a ir (estamos yendo) a mejor. La gente no se casa con la primera pareja de su vida (con lo que tomas tan drástica decisión mucho más preparado), y una gran mayoría de la población se está dando cuenta de que no hay mejor sistema anti-aging que el deporte. Ni Botox ni lipo, a correr ostias!.
He dejado escrito que somos la 1ª generación que hemos llegado a veteranos prácticamente sin dejar de haber hecho deporte desde jóvenes, lesiones aparte. Ejemplos como los de Fabián Roncero (71), Martín Berlanas (72), Luís del Águila (70), Julio Rey (71)…por no hablar de 2 pro’s cuarentones como el marchador Gª Bragado (69) y Chema (71) que estarán en Daegu. Seguimos la estela del mítico Dave Scott (y del no menos mítico Iggy Pop!). Y la reina a quien adoraremos es, sin duda, Collen De Reuck. God save Colleen!
God save Colleen!
Nacida sudafricana en 1964 (47 tacos el pasado abril) corrió el maratón olímpico de Barcelona siendo 9ª. Quedó 4ª en el mundial de media del 95 y en el 96, tras ser 13ª en los 10.000 de Atlanta, ganó el maratón de Berlin con 2h26’35”, su mejor marca. En Sidney, 2 meses antes de nacionalizarse americana, quedó la 31ª en el maratón. Ya como yanqui, quedó tercera del mundo de cross individual en el 2002 y 2ª por equipos. El año siguiente ganaron el bronce y en el 2004 (ya estamos en sus 40) ganó los trials USA consiguiendo su 4ª presencia en unos JJOO.  
Vive en la altitud de Boulder (Kupricka, Jurek y otros muchos más viven por ahí) junto a su marido y entrenador y sus dos hijas de 16 y 3 y donde trabaja como entrenadora personal a 55$ la hora. A nivel de Majors tiene un gran CV: Boston (97, 3ª; 98, 5ª; 99, 4ª; y 8ª a los 45 en el 2005); Chicago (98, 2ª; 99, 4ª; y 4ª en el 2005 con récord USA VET a los 41 con 2h28’40”) además de ser 2ª en el 97 en NY. Lo dicho: una buena hoja de servicios aún inacabada. Porque a los 47 ha sido seleccionada para competir en el mundial de maratón por los USA. Y como anglosajones protestantes que son, no la han seleccionado por ser pupila del Landa de turno sino por merecérselo: ganó el pasado maratón de Copenhague con 2h30’51”. Te queremos.
En diversas entrevistas explica varios de los secretos de su longevidad. Cuando está a punto de quemarse psicológicamente, descansa un tiempo prudencial y así regresa con las pilas cargadas y, sobretodo, con mucha, pero que mucha, progresividad. Y como no hay nada mejor que sentirse en forma, pues a entrenar tocan, aunque sean solo 100k a la semana. Una distancia que te permite, nos dice, tener algo de energía por la noche…te deseamos lo mejor para el mundial y suerte en los trials del 2012, que es su gran objetivo a medio plazo.
Los 3os en la Mina, Natalia Rguez. se quedó fuera de encuadre.

A nivel personal, ya al 100% de entrenos con mucha calidad y menos volumen. La semana posterior a mi victoria cayeron 70k con 3 días de nivel, y la siguiente, que fue la pasada –voy con retraso en mis posts- 51k pero con 4 días de calidad, casi todos. Incluyendo entre los mismos la Cursa de la Mina en Tarragona, una carrera a la que no había vuelto desde el 2002 y a la que tenía muchas ganas. Estando casi todos los gallos locales en la salida, fui 3º, tras el gran Moshen y otro cuarentón, Jorge de Andrés. He vuelto a hacer series en una pista de tartán. Ayer 12x400 recuperando 40”. No muy rápidos (1’15”) pero sí un gran entreno. 

Y este finde que ya se acerca, compito sábado (tras cena el viernes) y  domingo. Se lo contaremos.
Saludos!

dimarts, 17 de maig del 2011

Campeonando.

Moooola!!

Decía mi compañero Albert que todo el mundo debería experimentar alguna vez la sensación de ganar una carrera. Lo corroboro. Y aunque mil veces he dicho que para mí este deporte es una búsqueda de conocimiento personal, de introspección, filosofía y metáfora de la vida, donde el esfuerzo, la disciplina y el sacrificio te llevan, casi siempre, a conseguir un objetivo –y en el camino te aparecen otros más, inesperados-, quedar bien clasificado, hacer un buen tiempo, siempre es una alegría, un motivo de satisfacción, que diría aquel.
Explican los orientales, que debido a la impaciencia que manifestamos el mundo occidental para casi con todos los ámbitos, inventaron los cinturones de diferentes colores que definen el haber alcanzado un determinado nivel en las artes marciales. No soportaríamos el blanco tanto tiempo hasta alcanzar la sabiduría plena, el negro. Por eso será lo de la íntima satisfacción con un pódium o una marca.
Y hoy, tras 9 años, he vuelto a cruzar una meta en 1ª posición. Y ha sido muy agradable aunque se perfectamente que también habría tenido la misma satisfacción con una buena carrera campo a través en una mañana primaveral. Sin presión alguna me he encontrado solo a mitad de carrera, sorprendentemente tras la peor subida; y a pesar de haber sido alcanzado después por el 2º clasificado –mérito grande el suyo de cazarme- era ya la última subida y después venían los últimos 2,5k bastante planos donde he podido correr muy fuerte por debajo de 3’30” sacando la distancia necesaria para asegurarme la victoria. Una anécdota ilusionante.
Esta semana he seguido con el plan de ajuste de mi cuerpo a los rigores del entrenamiento y así, tras volver al gimnasio, volví también a las series (6x1k a 3’27”; rec.90”) con el pie ligeramente levantado del acelerador más un tempo-run de 6k a 3’47”, para unos 70k. Me está saliendo todo el entrenamiento de la maratón y tras una semana más de adaptación volveré a entrenar al 100%, primando la calidad sobre la cantidad y compitiendo muchísimo en carreras populares sobre asfalto de entre 5-10k más un plan-aventura que se está consolidando y del que próximamente hablaré en este blog.
Saludos!
RW TGN dream team!

dilluns, 16 de maig del 2011

Ha muerto Sammy Wanjiru.

Lo acabo de oír por la radio. Se desconoce si ha sido un accidente o un suicidio. Poco importa. Nos quedamos sin un genio, campeón olímpico, y que solo tenía 24 años.

Descanse en paz.

dilluns, 9 de maig del 2011

Boston 2011: epílogo.

Los sub 2h4'
Tenía pendiente esta crónica final de valoración, más o menos objetiva, de las marcas conseguidas en Boston, sobre todo por Geoffrey Mutai, Moses Mosop, Gebre Gebremariam y Ryan Hall. ¿Por qué no fue considerada válida su marca? ¿Qué opino al respecto, teniendo en cuenta el gran privilegio que tuve al poder compartir el maratón?
Vamos a por ello. En primer lugar, las marcas no son válidas porqué la IAAF estableció, hace pocos años, dos cláusulas que deben cumplirse. Para que una marca sea legal, el recorrido no puede descender, entre la salida y la llegada, más de un metro por kilómetro, esto es, 42 metros.
Según el especial que publicó al día siguiente The Boston Globe, las Majors tienen los siguientes desniveles: Boston: 139m; Chicago: 0’3m; Berlin: 7m; Londres: 29,9m y NY:19m. Aunque es obvio que es la maratón donde más desnivel hay, debe recordarse que es muy conocida por la Heartbreak Hill, por lo tanto, salvo NY y sus puentes, es el 2º circuito más duro de las 5. Incluso apurando los argumentos, machaca menos los cuádriceps un circuito plano que uno sinuoso. Por lo tanto, considero que esta regla no puede ser un argumento válido, aun entendiendo las razones. Debería ser considerada cada maratón, uno a uno, y previa visita al circuito.
El segundo argumento es más enrevesado y creo que se ha impuesto para evitar el factor viento, pieza clave en las discusiones sobre la validez de la marca en Boston. Entre la línea de salida y la de llegada no puede haber más de 21.097 metros si las uniéramos mediante una línea recta imaginaria.

Dejando de lado que por poner, podríamos poner como restricciones la existencia de liebres, considero que quizá si ayudó el factor viento pero ni sopló de espaldas toda la carrera, ni el circuito es una larga recta –más bien recuerdo constantes curvas- y además hay que tener en cuenta los edificios presentes a lo largo del circuito, que aumentan a medida que se acerca al downtown, como barrera al viento. 

A ver qué otoño nos depara!
Los análisis han sido variopintos. El entrenador de Moses Mosop se enredó con una estadística un tanto irrelevante sobre las diferencias entre las mejores marcas y las marcas que hicieron en Boston los top 15. Los chicos de The science of sport sí que se curraron un largo post sobre los efectos del viento en las marcas. En una primera aproximación valoraron la aportación ventosa en unos 4’, que tras un posterior análisis dejaron en 2’20”, eso sí tras argumentar en contra de los estadísticos de carreras de asfalto americanos que fallaron a favor de las marcas en Boston. Y como bien dicen los sudafricanos, la respuesta sobre la cuantificación de la ayuda eólica nunca será respondida y, por encima de todo, vaya temporada de maratones de otoño que nos espera!!. Mosop, Geofrey Mutai, Emmanuel Mutai, Samuel Wanjiru, Gebre Gebremariam, Makau, Kebede, Merga más los que se añadirán salvo los americanos que tendrán Trials el 14 de enero del 2012.
Cuando a los pocos minutos de llegar oí que se había ganado con 2h3’ me quedé estupefacto. No daba crédito a que alguien hubiera podido ser capaz de correr a ese ritmo endiablado en ese circuito. Después ya fui leyendo las primeras crónicas, viendo imágenes y en consecuencia reconstruyendo la carrera en mi mente. La increíble valentía de Hall –mea culpa; yo era de los escépticos-, el debut de Mosop, etc…para mí sí ha sido récord del mundo. Y mi modesta opinión coincide con la de dos grandes. Rob de Castella, ganador en Boston en 1986 y presente este año por ser el 25 aniversario de su victoria, la primera con premio en metálico, por cierto. Y en el blog de Jordán Santos, vitoriano y atleta de alto nivel, éste contesta a la misma pregunta: Respecto a las marcas de Boston... Para mí son válidas y tienen toda mi admiración. Boston es un maratón durísimo y Martín Fiz me comentó que es un circuito malo para hacer marca por el perfil que tiene (A pesar de que el desnivel global es negativo, tiene muchos repechos rompepiernas... de hecho le llaman el maratón de las 7 colinas). ¿Sobre el viento a favor? Pues lo mismo, está claro que ayuda, pero ese maratón lleva haciéndose 115 años y el circuito siempre ha sido el mismo, seguro que en los últimos 100 años ha soplado también viento... pero lo que pasa que como este año han roto el crono parece que es el maratón perfecto para volar, y no lo es.

(Las normas que invalidan el circuito de Boston para récords las aprobó la IAAF hace pocos años, de hecho en los 90 Martín Fiz batió el récord de España allí, y hasta hace nada las marcas de Boston salían en los ránkings).
Yo creo, que si los que "volaron" en Boston salen en otro circuito más benévolo como Berlín o Rotterdam, con sus liebres correspondientes (En Boston no hubo liebres, la prueba la reventó Ryan Hall a tirones, menudo crack) y seguro que hacen marcón igual. Para mí es una pena que los tiempos de Boston no sean oficiales.
Un saludo y gracias por el comentario.

PD Ryan Hall es una máquina y una fuente de inspiración ¡Más atletas como él hacen falta!

Para concluir, recordar lo mal pagado, o lo bajo del ratio dólares/esfuerzo, que está el tema. Mutai cobró 225.000$ por su marca: 150 mil por la victoria, 50 mil por el récord del mundo –el esponsor decidió pagárselos- y 25 mil por el récord del circuito.
Lo pont: obsérvese el chill out.

Y en lo que a mí respecta, tras Boston estuve viajando un poco y 13 días de parón total ya que me enmoñé y fui incapaz de correr con tanto frío. Así que el pasado lunes volví a rodar 5k, 6 el martes, 7 el miércoles, 11 el jueves y 9 el viernes. Muy progresivo y muy cómodo. Ayer no me quise perder una nueva carrera en el Delta del Ebro, donde mis raíces. Aprovechando el estreno del increíblemente humano puente sobre el río Ebro (4 carriles: 2 para coches, dos para paseantes!) organizaron un 10k. Sin pretensión alguna, corriendo por sensaciones, me sorprendí corriendo a 3’33” y siendo segundo. Un lujo.
Saludos!

dissabte, 30 d’abril del 2011

Crítica constructiva sobre 3 errores.

Que me lo haya pasado tan bien corriendo el maratón de Boston –no deja de rondarme la cabeza cuando volveré…sólo pienso en Boston, o casi- no quita óbice para realizar un análisis del porqué, a pesar de estar en un gran estado de forma como comprobé en Valls tres semanas antes, me di de bruces contra el muro. Y creo haber encontrado, claramente, el motivo. De hecho, hay una categoría y dos anécdotas al respecto. Y comenzaré por estas últimas.
2h a la intemperie!

Drinking training.
Que no significa que me vaya al Oktober fest a levantar jarras y jurar amistad eterna con algún, o alguna bávara, sino que no contemplé un pequeño detalle. Cuando un Pro comentó en facebook que había realizado 25k sobre el tapiz rodante no pude más que preguntarle el porqué. Y me dijo que debía entrenarse en el arte de la hidratación a ritmos altos más la ventaja de poder corregir su postura corriendo frente al espejo. Así pues me puse con ello y en las tiradas largas –no en la máquina, claro- me llevé el botellín y cada 4k iba bebiendo. Y parecerá una tontería pero en Boston nos dieron el Gatorade y el agua…en vasos. Y bebí mal. Y tuve calambres en el estómago desde muy pronto, además de echarme parte de la misma por encima, lo que a 3/4 grados no es muy agradable. Lo solucioné disminuyendo la velocidad en los avituallamientos. Pero ahí hay una mejora potencial.

No te emociones Ferran.
Aun levantaba rodillas...
Salí en 1ª fila, tras los Pros. Y aunque no debería repetirlo…eso no me lo quita nadie!. Si pasé el 1r quilómetro en 3’30” aproximadamente, significa que vi a Mutai i Hall and Co a menos de 200 metros durante los primeros 6 o 7 minutos de carrera. Subidón, subidón…aunque para la próxima haré como Joan Benoit y a falta de 2’ me retiraré para atrás. La consecuencia fue la desagradable, y real, sensación de haber sido adelantado por todo el mundo. Hasta el 20k por los que iban a correr en 2h35 o menos, unos 200 atletas, y después juraría que por miles de atletas aunque según la clasificación sólo fueran 1000 más. De todos modos, guardaré la biblia, el tocho programa oficial que nos dieron, y que debería haber leído pues diversos ganadores comentan cómo hay que correr Boston. Como ejemplo pondré la opinión del gran Bill Rodgers (ganador en 1975, 78, 79 y 80), cuya tienda, por cierto, está ligeramente descuidada, o quizás sea vintage: “Casi todo en Boston se basa en hacerlo fácil al principio, sin presionarse en las primeras 10 millas. Si lo haces fácil, podrás correr fuerte al final. Quien lidera las 10 primeras millas casi nunca gana, casi nunca”.
Descarga de hidratos.
El error monumental. La sensación en el 25k fue de un vacío total. Depleted. No me quedaba ni un gramo de fuerza. Llegué más fino que nunca en mi vida. En modo MadrePreocupadaPorquéSuHijoNoLeCome, o lo que viene siendo, ¿Qué delgado estás, no estarás enfermo?, por parte de saludados, conocidos e incluso amigos. Repasando la dieta me doy de cabeza contra un menhir por no haber sido más riguroso.
Viernes. Desayuno poco para mis estándares. Comida, es un decir, en el avión, aunque me comiera hasta los tenedores de plástico y Cena en Boston, bistec con verduras.
Sábado. Desayuno megachic en Boston a las once y como a las seis teníamos cena, pues ya no como…y en la Cena, sopa y langosta. Dejándome esta última al saturarme de pinzas y crustáceo por ser poco hábil con las manos…
Domingo. Desayuno un bagel, poquísimo para mis ídems. Como unos bisteles fritos y cena con pasta…demasiado tarde, el daño estaba hecho.
Lunes. Desayuno un english muffin con mermelada y por la emoción no me entra nada más…mazo’s man don’t forgive.
Lo cual significa que a partir de ahora vigilaré mucho más lo que como porqué aun tengo muchísimas ganas de entrenar, y si puedo, un poco más. Es decir, me voy a currar la cocina.
Casi muerto, pero llego.

Los años 85 y 86 –debo un post sobre ello- cuando entrenaba y competía en 3000 obstáculos y los 5000 (19 años), compartiendo pista en Barcelona con Abascal, Moracho, Carlos Sala y Roberto Cabrejas, entre otros, me acuerdo de ver las palizas del primero rodando sub 3’, dando vueltas y más vueltas a la pista con Don Gregorio Rojo a pie de calle, crono en mano. Y oírle decir que llegaba tan cansado a casa que no podía ni cenar. Algo así me ha pasado este año, así que a enmendarse tocan. Iré colgando las recetas a medida que me vayan saliendo bien. Y sin Thermomix!.
Saludos!
PD1: leyendo ayer el tocho biblia de programa oficial compruebo que si me inscribo para Boston 2012 en septiembre tengo plaza fija. Mmmmmm…un viaje en modo monje, creo que valdría mucho la pena. Próximamente escanearé las fechas y mínimas de inscripción porqué aunque ya lo escribí, lo han puesto muy intuitivo.
PD2: adjunto fotos de Boston. Supongo que fotografiar a 26.000 personas no es tarea fácil, pero me gustan más las que hacen mis amigos de Kufuuza.
PD3: Os dejo un vídeo de la victoria de Bill Rodgers en 1979.

dimecres, 20 d’abril del 2011

La fuerza de Pre.

Foto felizmente bautizada como el tren.
Añado el artículo enviado a DemonFit, con un mínimo copia y pega de ayer. "Sus" los merecéis todo.
PD: and the winner of the porra es: Montse del Águila de Torres, que además de gran atleta es mi prima. Pero no ha habido tráfico de influencias.


La fuerza de Pre.
Sin duda, me acompañó ayer en los momentos críticos que viví cuando me di de frente contra el muro. Ese viejo amigo a quien hacía demasiado tiempo que no veía y quien se encargó de recordarme que a los amigos hay que cuidarlos. No puedes olvidarte de ellos. Pero eso fue la anécdota, la categoría fue el haber vivido, intensamente, el maratón de Boston.
No hablaré de los meses de entrenos continuados, de los mil dolores pequeños ni del Torrente que me detuvo en una tirada larga por correr por la izquierda (tal cual).
Llegué el viernes anterior a la carrera en un intento de no despistarme en demasía con respecto al objetivo inicial del maratón. La feria, absolutamente profesionalizada, me impresionó. Digamos que el minimalismo ligado al movimiento barefootiano y la compresión regeneradora –será porque cada vez somos más mayores- fueron los trending topics. Vi al viejo Sr Hoyt –un mito- y obsesionado por descansar del efecto jet lag –parezco aprenda inglés en 1000 palabras- desaparecí pronto.
El lunes por la mañana fui al punto de recogida y lentamente tomé consciencia de la magnitud del evento. Centenares de autobuses amarillos high school –y dale- nos esperaban para trasladarnos, en modo Jefe de estado (carril prioritario, sin cruces, ni semáforos, ni peajes) a la salida en Hopkinton. Llegué 2h antes de la salida y el ambientazo iba en un crescendo inimaginable. 27.000 corredores y los voluntarios, por mucha talla 36 que haya, ocupábamos un espacio mareante. Centenares (¿miles?), de baños portátiles, avituallamientos de todo tipo, hospitales de campaña…qué se yo. Increíble. A pesar de ello encontré a mi amigo Fernando, quien está a una sola maratón para completar el repóquer de majors. Congrats man!. Dicen que el impacto en Boston es de 135 millones de dólares…creo que se quedan cortos.
Corral 1. Faltan 10’ para la salida y por un pasillo pasa la élite. Choco las manos con casi todos, incluidos Mutai y Ryan Hall –cuando éste ha pasado ha habido un rugido ensordecedor de todo el público; el hombre iba absolutamente espídico y he pensado que era imposible que corriera bien con los saltos que daba. Me alegro de haberme equivocado-. De repente veo a mi lado, ni a un metro, a Joan Benoit, le doy la mano y le deseo suerte en su intento de conseguir la mínima para los trials –es la prueba de selección del equipo USA para los JJOO; los ha corrido todos desde 1984-. Himno a capela; serás creyente o no, pero es un momento potente y cañonazo de salida. Voy con el freno de mano echado pero me es imposible no correr en exceso. Hay público a lo largo de todo el circuito. Todas las edades del mundo. Niños de 2 o 3 años, envueltos en mantas, animando desesperadamente. Qué bonito. La palma de oro para las chicas de Wellesley, la universidad donde se graduó Hillary Clinton, que ocupaban más de 400 metros con sus carteles: Kiss me ‘cause I’m senior, ‘cause I’m jewish, ‘cause I’m from California…unas cracks que me han arrancado una gran sonrisa-.
Paso la media en 1h19’, el tiempo previsto, pero me noto vacío. Y poco a poco mi ritmo decae. Del k25 al k35 se deben subir las célebres 4 colinas de Newton. Llegó al 32, Heartbreak Hill, y no puedo dar un paso más. Literal. Noto que voy perdiendo el sentido. Me pesan toneladas los cuádriceps. Camino un poco, bebo, tomo geles y consigo arrancar concentrándome en respirar y poco más. De hecho, intento procesar las millas en quilómetros y no puedo calcularlo. Sólo corro. Como harían los valientes. Como Prefontaine. Intuyo al público que grita enfervorecidamente pero aunque se lo agradezco en mi interior, mi cerebro solo está para correr. Creo que es el estado de trance del que hablan los ultrafondistas y los himalayistas. Me detengo en los avituallamientos, que por suerte son numerosos. Tengo mucha sed a pesar del frío. En el 35 me adelanta Joan Benoit. Qué mujer. Camino un poco y vuelvo a rodar un poco por encima de 5’. Me recompongo y soy capaz de calcular que aun tengo posibilidades de bajar de 3h. Me parece increíble. Ha habido momentos que pensaba que me iba a las 4 horas. Qué más da. Hoy acabo sin duda alguna o me se llevan, que en Massachusetts la sanidad es universal. Aun disfruto la recta final y entro en 2h57’. Estoy muy feliz.
Y como ya dije en mi blog, le dedico estas crónicas a todos aquellos que habéis seguido esta maravillosa aventura por vuestro afecto, ánimo y amistad. Engrandecéis la vida.
Un abrazo!
PD: ¿alguna idea de donde correr mi próximo maratón?