I survived to Behòvia 2009

dimarts, 19 de febrer de 2019

Semana 11 de 12 + 2. Indoor experience.

Mi foto del año


Este 2019 me está resultando competitivamente curioso. A la 1ª, los 30k, enfermo. A la 2ª, la media de BCN, me olvido del chip. Y a la 3ª, los 3000 indoor del campeonato de Catalunya máster, me caigo sin haber completado la primera zancada tras el disparo de salida.

Tanto volumen da para muchas reflexiones y alguna de estas coquetea con el hecho de haber alcanzado mis límites físicos y mentales en este bloque de preparación maratoniano. Pero por otra parte creo que sé lo que debería cambiar para mejorar un poco más. Tras el maratón haré el balance.

Recuperando posiciones


Esta semana en la que he llegado a los 127 kms ha vuelto a ser extraña por el hecho de haber introducido otra competición en la misma. Tras la media de BCN y teniendo el 3000 el domingo decidí hacer las series el miércoles, sabiendo que no estaría plenamente recuperado. Cayeron 3k (3’39)-2k (3’34)-2x1k (3’29)-2x500(1’38). No era lo que yo quería pero debo ser consciente del punto en el que estoy. Seguí acumulando volumen, respetando mi sesión de fuerza semanal y rodando hasta el domingo por la mañana, lo cual significaba doblar con los campeonatos.

Esprint y derrota


De repente, revivía la imagen tantas veces vista por TV. Disparo de salida, pienso en salir rápido para ponerme delante y marcar un fuerte ritmo y cuando me doy cuenta estoy en el suelo y veo un ejército de piernas que se me va. Me levanto y comienzo a correr. Me centro en un equilibrio difícil entre no cebarme y recuperar posiciones. En vuelta y media voy tercero pero 2 atletas van escapados y me cuesta pillarlos. Tras el primer km, 3’15”, voy segundo pegado a los talones de otro atleta. Prefiero recuperarme un poco del esfuerzo y en el 2º km, 3’18”, me dedico a pasar vueltas. Llegamos a falta de 400m y me pongo en 1ª posición que aguanto hasta los últimos 20m donde me rebasa mi compañero de viaje (3’11”; 9’44”). Por sensaciones mi mejor 3000 en años, lástima de las circunstancias. Y luego vino el 4x200m, que me tuvo en vilo toda la semana por razones obvias. Soy el último relevo, me lo entregan en 1ª posición que pierdo enseguida un poco avasallado por un velocista de raza y juego con la distancia para salvar los isquios entrando 2º pero a punto de hacer un Molly Huddle y perder la plata en la misma meta. 2 platas que significan una tarde única con mis compañeros de club, mis amigos, disfrutando de un atletismo único y apasionante como el veterano.

A punto de un Molly Huddle


La semana que viene la calidad será en forma de media maratón, en Cambrils –décimo aniversario- donde haré de libre de unos colegas que quieren bajar de hora diecinueve. Y a taperar.

Cuarteto jamaicano del 4x200
¡Saludos!

dimarts, 12 de febrer de 2019

Semana 10 de 12 + 2



Con el nivel de volumen acumulado la chispa se queda en casa y es difícil sentir que estás en una buena forma. Lo sabes pero de vez en cuando vienen dudas sobre si lo estás haciendo bien o no, hasta que llega algún test clave que te confirma en el camino a seguir.

Tras no poder correr los 30k, ayer tenía el segundo y último test en la media de Barcelona y fue un buen día. Para mi desgracia pensaba que era dorsal con chip (en lugar del clásico chip amarillo) así que no salgo en la clasificación.



La semana ha sido extraña. Quise hacer las series el martes y así tener tiempo para recuperar bien de cara al domingo. Y habiendo corrido 35k dos días antes, el martes no tenía patas. Y los 6 simples miles a 3’20” se convirtieron en una odisea para poder correrlos en 3’32”. Para compensar la depresión añadí 10k a 3’45” y así me fui a casa más tranquilo. Sabía que era normal sufrir la calidad.

La idea era relajarme a partir del viernes así que el jueves hice una tiradilla de 20k algo alegre. Pero el viernes no supe cortarme y acabé corriendo 17k…y el sábado me amparaioné, así que sume 15 más…llegando a la noche bastante exhausto.


Para la carrera 3 kalenjis habíamos quedado en ir con la liebre de hora quince. En estas salidas multitudinarias el primer objetivo es no matarse y logrado parecía fácil seguir a la liebre pero esta iba enloquecida marcando tres veintimuchos. A los 2 kms tenía la sensación de ir demasiado rápido para que no se me escapara la liebre y aun así ésta iba ya unas decenas de metros por delante…por los años y los kms observo que me cuesta arrancar rápido así que llegué al km 6 con el cuerpo extraño. Vi a 3 Leiva’s boys y me puse a rueda. Ya sin mirar atrás y sin mirar más el reloj me fui encontrando cada vez mejor y hacia el 12 o 13 puse en fila a mis colegas y me fui a por la liebre a quien pillé sobre el 15. Durante un corto tiempo disfruté del mogollón pero todo lo bueno se acaba y por el 18 hubo un sálvese quien pueda como si no hubiera un mañana y la liebre y sus alas de Victoria’s secret se quedaron atrás.


Intuía que podía hacer una buena marca así que tiré y tiré y crucé la meta en 1h14’49”, 2º de mi categoría –no chip, no oficial-. No está mal para otra semana de 130 kms.

Y esta seguiremos con los experimentos. Volumen y pista cubierta. Que nos quiten lo bailao.

¡Saludos!