I survived to Behòvia 2009

dijous, 21 de juliol de 2016

First ladies of running. Las sufragistas del asfalto.

22 años y una maratón de Boston a la saca


Soy un fan en diferido de Amby Burfoot. A través de diversas lecturas me he ido haciendo una idea de cómo es y mi admiración aumenta porque básicamente ha sido (y es) un ser humano con las ideas claras desde bien joven a la par que eficiente, como se puede deducir de las memorias de Bill Rodgers, quien compartió habitación con él en la Universidad y de quien se declara discípulo.

En 1968 Amby dio la campanada ganando la maratón de Boston con 22 años. Bajo la tutela de un histórico de la maratón, John J.Kelley, entrenó más que nuestro Fabián Roncero, con semanas de 320 kms en su lucha incesante por conseguir el éxito soñado. Posteriormente se convirtió en editor de un panfleto para frikies que con los años ha devenido en una franquicia mundial: Runner’s World.

¡Cuánta buena literatura atlética!


En la última de sus obras, First ladies of running, recoge y deja para el futuro de la humanidad la historia de unas valientes que lucharon contra casi todos por poder correr en general, largas distancias en particular (recordemos que la distancia máxima que se les permitía correr en los sesenta eran…800 metros). Mujeres que no tenían un techo de cristal sino un bunker de hormigón armado sobre sus cabezas y que con su tenacidad han hecho del mundo un lugar mejor para correr. Para ellas y para nosotros.
A lo largo del libro sigue la biografía atlética de 22 mujeres que fracturaron lo establecido persiguiendo la vida que querían vivir. Magníficas historias que mantienen ciertos nexos en común, generalizando:

Corrían porque amaban el simple hecho de correr. No como una forma de protesta.
Contaban con el apoyo de sus padres y madres quienes les transmitieron una fuerte ética de trabajo. Otras, en cambio, corrían para escapar de entornos familiares muy tóxicos.
El correr las transformó. No solo en términos de fuerza sino de resistencia física y  emocional. Un elevado número de ellas tuvieron brillantes carreras académicas y civiles. O nacieron líderes o aprendieron a serlo a través de su complicada vida atlética.
Los obstáculos, las barreras, los palos en la rueda vinieron siempre de las federaciones, de los organizadores, de todos los burócratas del deporte en general. En sus compañeros atletas solo encontraron respaldo y apoyo.


Portada de RW dedicada a Oprah


Cierta excepción a todas estas atletas fue la multifamosa presentadora norteamericana Oprah Winfrey quien en 1994, al cumplir 40 años, decidió correr un maratón. Su gesto conmovió a su país y generó otro running boom, quizás responsable que hoy corran más mujeres que hombres en los USA.
Una buena lectura que deviene en potencial libro de consulta en el futuro.

¡Saludos!

Que no quepa la menor duda