I survived to Behòvia 2009

diumenge, 23 de juny de 2013

El libro más triste del mundo.

A pesar de la tristeza, lectura obligatoria

De la más que notable y discreta Editorial CulturaCiclista, Colección Pasión, dedicada al apasionante, se mire como se mire, mundo del ciclismo acabo de finalizar el libro más triste del mundo, la biografía de Marco Pantani, Il Pirata, de quien los que tenemos la suerte de no ser tan jóvenes atesoramos grandes recuerdos. Se titula Un hombre en fuga. Gloria y tragedia de Marco Pantani.


Siempre Marco!
Fue un ciclista único, increíble escalador, carismático y además, otro, un juguete roto. Y de eso trata una gran parte del libro, de la caída a los infiernos empujado por el mismo sistema que lo había aupado a lo más alto. En una época, cabe recordar, en la que la EPO era indetectable y a los ciclistas se les medía su nivel de hematocrito y caso de superar este el 50%, se les recomendaba un prudencial descanso de quince días. Consecuencia de demasiadas muertes súbitas que se habían sucedido, levantando excesivas sospechas.
 
La sensibilidad de su mirada


Desde este instante de su vida ya nada fue igual. En un relato íntimo de su manager y amiga, Manuela Ronchi, casi obsceno en ocasiones, asistimos, casi en cámara lenta, a la autodestrucción de Marco, una persona excesiva, trágicamente hipersensible, perseguido con saña por instituciones que se alimentaban de su fama, hienas-fiscales inquisitoriales, organismos en lucha por el poder como la UCI y el CONI, la canallesca, amigos-parásitos y traficantes de cocaína.
Todos ellos pudieron con él. Convertido en un enfermo, en un adicto, intentó resurgir pero no le dejaron en paz hasta que solo la muerte fue capaz de ofrecerle un descanso, una alternativa paradójica al infierno.
Marco Pantani, descansa en paz.






Se puede decir más alto, pero no más claro