I survived to Behòvia 2009

divendres, 26 d’abril de 2013

Jiro, sueños de sushi.

El Catllar, último quilómetro y medio con palmo y medio de agua


Al fin solos. Demasiados días sin escribir pero son los tiempos actuales, absurdos, en los que hay que trabajar más (15%) para cobrar menos (25%) y además con el deber de sentirnos afortunados por tener trabajo -seis millones, ¡qué vergüenza! -, de acuerdo con cierto discurso imperante, argumentario de los apóstoles del capitalismo español, enclavado en las putas y la mariscada, puros setenta, que ofende a nuestra inteligencia a perpetuidad mediante los mamporreros habituales del dolor social para quienes aquello que estudiábamos de la responsabilidad social de las empresas, que decir de la ética, es una broma de mal gusto que les molesta entre ralla y ralla.


Dimití del sufrimiento

Good job, tron!

A nivel atlético, relajémonos, encaro las últimas 12 semanas de esta larga temporada con optimismo, incluso felicidad, salgan o no salgan los objetivos previstos. De estos años para acá, con cierta madurez amueblada, disfruto tanto (más, a veces) con los retos del entrenamiento como con la competición en sí (que también). En el año 2010 intenté, preparando una carrera que emocionalmente me aportaba mucho, el mini reto de superar los 400 quilómetros en 4 semanas, y fue imposible. No lo pude soportar. Si algo he hecho estos últimos años ha sido entrenar mucho y sorprenderme con la capacidad de adaptación que tenemos. Y ver como ciertos retos los iba asumiendo progresiva y agradecidamente. Así que tras la maratón de enero y  el impasse de febrero y medio marzo en forma de recuperación física y mental, planifiqué un periodo de carga de 4 semanas que debía finalizar en un primer test, tras una semana de mini-tapering, en los 10k de la Cursa de Bombers de Barcelona.


Obligatorio: felicitar a los rivales/amigos


Salieron 406 kms, volví al tartán con muy buenas sensaciones (nos estábamos tan mal) y junto a compañeros de equipo y amigos francolinianos planificamos los 10k de Bombers. La idea convertida en realidad consistió en unos primeros 3kms, en leve subida, corriendo cerebralmente, llegar a la Gran Vía y darlo todo –ahí nos lo pasamos de muerte con un Peio pletórico marcando un fuerte ritmo que nos permitía adelantar sucesivos pelotones -, y encarar la más que muy favorable parte final del recorrido con el consecuente método del sálvese quien pueda…quedamos en la meta; ahí me frustré levemente (una tarde: relativismo moral, ya lo dijo el otro) porqué se me repitió el episodio, por tercera vez, de hormigueo en la pierna izquierda, el efecto pata palo, que no es un pirata malo y bebe agua del mar (¿sería triatleta?), que se supera bajando el ritmo (y frustrando la marca: 34’29” finalmente) y del que creo ya tener identificadas sus causas…tot fos això, que decimos en mi lengua.

Dándole a la máquina de épica
Por suerte, Canal +, en uno de los pocos destellos de lo que una vez fue, emitió el documental que da título a este post y que me confirma la senda elegida, salvando las distancias con el Señor Jiro. Este, lleva 75 años haciendo sushi en su modesto restaurante de 10 cubiertos (3 estrellas) y cada día aprende. Cada día se esfuerza por mejorar y cuenta con la complicidad de otros con su misma visión del mundo. Su proveedor de atún, el de arroz, sus hijos, todos tienen en común su pasión por hacer las cosas del mejor modo como única vía posible. No hablamos de dinero sino de superación. De excelencia diría si no fuera por la tirria que le tengo a esta palabra, violada en serie por nuestra mediocre clase política. A lo largo de 80 fascinantes minutos vamos recibiendo una clase magistral de valores (y visitamos el impresionante mercado del pescado de Tokio). Curiosa gente, admirado pueblo japonés. Y Kawauchi volvió a ganar, esta vez sobre la nieve en el maratón de Nagano y lo acaban de seleccionar para Moscú 2013. Bien.

¡Un abrazo, amig@s!

5 comentaris:

Jesús Francisco Aguilera Moreno ha dit...

Son gigantes estos pequeños grandes hombres del lejano oriente. Dignos de admiración, cada vez más.

Tocará ver el documental tranquilamente.

Y por Kawauchi, bien. Se lo merece, sin duda. Funcionarios aguerridos al poder, jejeje.

Un abrazo, a mí me queda un tris para cerrar la temporada.

Dioni Tulipán ha dit...

Amigo Ferran,

Grandes retos, "Pirata", en estos tiempos tan revueltos.

Veo que sigue subiendo el tono de indignación sobre la mediocridad (un eufemismo)de los que nos guían, pero por suerte también sigue subiendo el volumen (y la calidad) de los entrenos!! Es el mejor remedio!!

Quizás es como lo que dicen del amigo Évole: Necesitas esta mediocridad para superarte tú :-)

A ver si superas también tu pata de palo y que la próxima vez consigas un 33'bajo!!

Buena entrada como nos tienes acostumbrados!!

Un abrazo,Dennis.

Ana ha dit...

¿tienes identificado lo de la pata de palo? ¿Cual es la causa?

Yo runeando por la montaña y sin mirar el crono soy feliz como una perdiz. Pero prometo guerra la próxima temporada que llevo ya un añito sin lesionarme a mí misma jejeje

Apa, sigue divirtiéndote monstruo! :)

Ferran ha dit...

Sr Franfri, curioso pueblo desde luego. Que le vaya muy bien el final de temporada, a ver si llego yo al mío con salud!

Sr Dennis, es usted un fenómeno, perdóneme que se lo diga. Con sus entrenos y sus follones y me corre en sub 38', admirable.

Srta Ana, hace usted muy bien en divertirse, ni que sea corriendo maratones de montaña!
Parece ser que tengo mal alineada la cadera, que la tengo, y cuando amplio al máximo mi zancada pellizco un nervio...o sea que a estirar.

Un fuerte abrazo a los 3!

C.A.Francoli ha dit...

Cuidate esa pierna y estira, que nos quedan muchas series por disfrutar, y va a tocar estirar la pata si o si. Pero bueno, hasta de patapalo te metes unos tiempazos!!. Peio