I survived to Behòvia 2009

dilluns, 16 de desembre del 2013

Hacerse un Kipsang.


Leer a Renato Canova siempre es un placer. No solo descubres las nuevas tendencias acerca de la ciencia del entrenamiento del maratón sino que explica mil detalles diversos, especialmente de Kenia. De él aprendimos el porqué de la multiplicación de atletas en ruta versus la pista (la anécdota del atleta que corrió en 12’54” los 5.000 con un balance de 200€ de ingresos -por quedar noveno en el meeting- y unos gastos de viaje de 900€). Otro día leí un interesantísimo artículo en el que analizaba el récord mundial de Wilson Kipsang en Berlín. Comentaba que era uno de los atletas con la cabeza mejor amueblada y que se tomaba muy en serio sobre todo, además de lo obvio para correr en 2h3’, el entrenamiento invisible. Y ponía como ejemplo que tras cada maratón se encierra en el gimnasio –del centro de Lornah Kiplagat- para recuperar lo antes posible la fuerza perdida. Y de ahí saqué la expresión que titula este post: Hacerse un Kipsang. Y lo asocio con ir al gimnasio más veces por semana, para realizar mi circuito de fuerza de piernas y brazos a la par que procuro esquivar las miradas idas de los ciclaos que pueblan nuestros modestos complejos, al día siguiente de una destructiva media maratón. A mí, me funciona.


¡Con estos fieras me queda un telediario!


Así que tras recuperarme de la gripe intestinal tracé los entrenamientos de la semana con el objetivo de llegar a la media maratón de Salou en condiciones. Y salió bien. Tras 4 días de baja y los diez anteriores de malos rodajes, vómitos y debilidad, el sábado 7 salí a andar 90’ con el único objetivo de desanquilosarme de tantas horas de chaise longue. El domingo fue el primer día de rodaje, solo 8,2 quilómetros de tonificación muscular.


Comunicació no verbal


Y ya la semana, fue:

Lunes, 10’9 quilómetros y sesión de gimnasio (un Kipsang).

Martes, test de confianza de 2 series de 2k en cuesta (Llorito para los cercanos) rompiendo por vez primera la barrera de los 8 minutos. Estaba listo. Sesión de PreHab.

Miércoles, otro Kipsang a las 6h30 y 12 kms de rodaje a las 19h.

Jueves, rodaje de 14’7 kms con 6 a ritmo de maratón (3’45”).

Viernes, 10,5 kms.

Sábado, 11’7 kms con desnivel.

Domingo, 3º en la Media Maratón de Salou con 1h14’19” (34’22” en los 10k).

Un total de 101’9 kms, 2 Kipsangs y un Salazar (preHab). Muy recuperado y animado de cara a las 3 semanas clave que ya han comenzado. En carrera no miré ni una sola vez el reloj, corriendo por sensaciones –que en ocasiones eran de duda por si me estaba pasando con el ritmo- y con la agradable sorpresa de pensar que iba 4º siendo en realidad 3º, enterándome en el 18.

Os dejo con un video-homenaje a Wilson Kipsang, Marathon man. Wilson, tu sonrisa nos marca el camino.


Wilson Kipsang - Marathon Man from SCC EVENTS on Vimeo.

¡Saludos!

dissabte, 7 de desembre del 2013

Apostando por el cross country.



Imagínate adolescente (la edad de todos los sueños), eres miembro del equipo de cross de tu High School (sueñas con clasificarte para la final de San Diego, quizás también podáis ir a Portland) y entonces va tu abuelo y dona 300.000$ y un terreno para que construyan al lado de tu casa el mejor circuito de tu país, estable, ondulante, definitivo y diseñado pensando también en los espectadores que, por cierto, lo llenaran muchos fines de semana de los sucesivos otoños que están por venir. Eso, tan increíble, le sucedió a Greg Gibson en los ochenta y así nació el LaVern Gibson Course, en Terre Haute, Indiana. Pequeña población llamada desde entonces Cross Country Town, USA. 


Paula, Deena, Diosas.

Mañana en Belgrado un ejército de mercenarios, de cercanos orígenes geográficos y pasaportes Schengen (tampoco es que esté en contra de que la gente se busque la vida pero se desvirtúa absolutamente la competición, quizás si se exigieran 10 años de residencia previa…) disputarán el europeo de cross y en el 2015 (¿quién fue el listo que se cargó la anualidad de los mundiales de cross? Celebración pagana que ponía final al invierno. Lancémosle del campanario más alto) nos preguntaremos: 1) ¿Por qué somos tan malos? 2) Somos…semos los primeros blancos, quizás solo los primeros europeos. 3) Apelaremos eternamente a la natural condición africana para con el natural correr en la sabana (como si se pareciera a la campiña inglesa y algún concejal del PP, quizás subido de copas, se atreverá a decir que es en la pista donde hace falta estrategia e inteligencia). Y mientras todas la desgracias nos suceden nadie se preguntará porqué los norteamericanos ganaron el año pasado la plata (¡por delante de Kenia!), porqué tantos podios individuales y por equipos, siempre. Craig Virgin, Pat Porter, Lynn Jennings, Deena Kastor…


NCAA 2013 winner. Ed Cheserek


El otoño en los USA es tiempo de cross y ante la llegada del invierno las mejores finales, tras largas series de clasificación, siempre con mucho (y entusiasta) público, a lo largo y ancho del país van llegando a su fin. En HS se disputan dos grandes ligas, absolutamente compatibles. Desde 1979 las Foot Locker Series clasifican a los 40 mejores chicos y chicas del país a quienes pagan el viaje a la final anual de San Diego en el Balboa Park. Más que los ganadores, que también, de los primeros de cada año se nutre la futura élite. Jordan Hasay, Bob Kennedy, Chris Solinsky, Meb, Ryan y Sara Hall, Ritz…y desde el 2004, las Nike Cross Nationals, con formato similar y cuya final, (¡ahora!)hoy en Portland reúne los atributos clásicos del cross: frío, barro, lluvia y nieve. Lucas Verzbicas ganó ambos en el 2010. Además de vivir la experiencia, los finalistas tendrán asegurada una beca en una buena universidad puesto que la continuación natural es el campeonato universitario de cross (NCAA, 3 divisiones), de formato similar, series previas clasificatorias y final en Cross Town, de cuyo seguimiento mediático solo podemos más que envidiarlo, sanamente que para ello somos budistas. Bulos y rumores sobre la universidad elegida por aquellos mejores teenagers recorrerán el invierno y la primavera. ¿Oregón? ¿Colorado? ¿Oklahoma? ¿Northern Arizona? ¿Ha hecho bien Mary Cain –mejor HS el año pasado (y finalista en Moscú) con 4’4” y 1’59”- yéndose como Pro con la escuadra de Salazar saltándose la Universidad? 


Abbey D'Agostino. NCAA 2013 winner


Por mi parte, tras resistir a los bichos malignos desde el 2006, una gripe intestinal me ha desestructurado absolutamente y en una semana anterior de 70 kms en la que ya asomaban la patita y esta que ahora finaliza con cama, fiebre y demás (12 kms) me toca ahora el ejercicio más difícil de un runner obsesivo. Reconstruirme física y mentalmente y trazar con tiralíneas el entrenamiento maratoniano, roto, descuartizado. Pongámosle emoción a la vida. Y ya se lo iré contando.

¡Saludos!

Corriendo con los Ducks, precediendo a Rupp