I survived to Behòvia 2009

dilluns, 10 de desembre del 2012

MCD (1 de 5)


Tal como prometí, aquí está mi primera semana de entrenos específicamente dirigida a la maratón de Tarragona. Por si le sirve de algo a alguien.

Vaya por delante, aunque sea obvio, que es mucho más fácil planificarse un entrenamiento sobre el folio que ejecutarlo. Así que en mi momento Canova se me fue la mano y luego, en vísperas de realizarlos, me invadió  cierto insomnio correlacionado con la ansiedad. Pero el hecho de preparar la maratón junto a un triatleta de primer nivel (¡gracias León!) logra que todo haya sido mucho más fácil y haya ganado confianza, mucha, de cara a las siguientes sesiones.

Y como la imaginación es libre, he sazonado este plan Ferraniano-Canovense con unas gotas de Salazarismo; en concreto cuando éste defiende el arte de entrenar como el de realizar unas sesiones clave junto a las rutinarias que varían en función del estado del atleta en cada momento. Mi rutina ha sido entrenar los 7 días de la semana, sumando 100 quilómetros justos. El miércoles hicimos 4 series de 2k en un circuito ascendente con toboganes. A 3’57” y 4’3”, las primeras y las últimas. Al día siguiente nos marcamos 24 series de 500m recuperando 1’ y a 1’38” de promedio. Y el domingo 12k de tempo run a 3’33” (León) y a 3’34” (yo), pasando los 10k en 35’46”. Se nos fue mínimamente del objetivo de 3’30” pero solos es muy difícil. Muy contento y a seguir picando piedra, of course.

Y como notas destacadas de la semana, atléticamente hablando:

Volverá a volar en Boston. No doubt.

Ryan Hall se va a vivir a Kenia y a entrenar con Renato Cánova, el nuevo gurú del maratón mundial de quien ya hemos hablado extensamente en estas páginas.


Manolo Martínez, retirado ya del deporte profesional, consigue su medalla olímpica ocho años después. Aunque se haya perdido la gloria del podio ateniense, pocas personas lo merecían más. Broche, guinda, cualquier tópico es válido.
 

 

¡Goliat!


Europeo de cross en TV. Hablaba el otro día con un amigo mientras rodábamos de lo escaso del  atletismo en TV. Recuerdo haber visto todas las grandes carreras de los últimos 30 años, desde los 3’29” de José Luís González en Niza’85 a los sub13’ de Said Aouita –quien quedó 2º en Niza-  en Roma’87. Disfruté mucho ayer viendo las grandes carreras de Lalli y Britton en un paradisiaco circuito sobre la nieve y me quedó claro, que entre otras muchas acciones, el soporte de la TV es necesario si queremos que este deporte nuestro no se extinga cuando el último voluntario entrenador, cautivo y desarmado por la desidia, estupidez y megalomanía de unos cuantos con poder de decisión, arroje la toalla.
¡Saludos!

Es más bonito de ver que de sufrir

dijous, 29 de novembre del 2012

Regularidad.

Grupetta en formación. Yo soy esa...de la gorra naranja
Esta es la palabra que en primer lugar me viene a la cabeza cuando analizo este primer cuatrimestre (agosto-noviembre) de la temporada. Cuatro diez miles con marcas entre los 34’40”-34’50”, aunque con sensaciones muy distintas en cada uno. Sorprendente el primero porque no contaba con correr tan rápido en un circuito toboganero en un día desangelado (2/9, L’Ametlla de Mar, 4º, 34’47”); frustrante el 2º porque la sensación fue de haber corrido muy rápido –casi nunca miro el crono durante la carrera- (23/9, Jesús-Tortosa, 5º, 34’52”); tenso el 3º porque me pasé de revoluciones al inicio (y en cuesta) y sufrí mucho el resto de la carrera creyendo que me recogerían por detrás, que no pasó (7/10, La Galera, 2º, 34’50”); y cansino el 4º porque me se repitió la lesión instantánea en el mismo lugar que el año anterior (ahí hay tema Iker Jiménez). A pesar del par de quilómetros a 4’/k, el tiempo estuvo en el intervalo (21/10, Tortosa, 3º, 34’42”).

Raul, yo también tiré...
Y ya sin la presión del puesto (ni del tiempo), he corrido dos diez miles más (Tarragona y Port Aventura) pero sin acortar entrenamientos por las competiciones. Más la Behobia, donde comprobé que mi estado de forma era mejor del que yo pensaba y que me dio ánimos (e ideas) para la media de Tarragona del pasado domingo. Durante toda la semana (aún fiché a dos más 20’ antes de la salida) hice apología de la grupetta de 3’30” y al final salió un bonito colectivo. Supimos relevarnos (en mi caso me sentí un 80% del tiempo con el gancho puesto, pero cuando pude contribuí) y entramos en el margen previsto teniendo en cuenta los casi 200 metros de más que nos salieron. Mejoré la actuación del año pasado y con la edad que uno va teniendo eso es un lujo. Añado que la sesión de gimnasio semanal, a pesar de lo poco que me gusta el ambiente, me está proporcionando un mejor estado físico general que redunda en un estado de molestias free, una mejor recuperación tras los esfuerzos considerables de San Sebastián y Tarragona, y mucha más fuerza, con lo que seguiré yendo todo el año.


Momentazo Ryan Hall
Ahora me quedan 7 semanas para la maratón de Tarragona. En 5 de ellas deberé superar los 110k. El objetivo es competir muy poco (media de Salou como liebre 1h21’ para quien quiera apuntarse y quizás San Silvestre) y con respecto al plan de entrenamiento ya me he hecho un mix Canovista-Ferraniano que iré desglosando en este mismo blog. Añado crónica aquí -se lo advierto, es en catalán- de la media de Tarragona desde dentro.

¡Saludos!
 







Buff...
PD: dedico este post a las dos personas a las que atendí el pasado domingo antes de la carrera, con afecto pero con excesiva brevedad dada la concentración que me infrinjo antes de las competiciones: Martí Cartoixa y Ángel Garcia, os debo una.