I survived to Behòvia 2009

dijous, 15 de març del 2012

Road to Boston 3 de 8.

Concentraçao.
Desde que tengo uso de razón me gusta correr. Me recuerdo cronometrándome (con un Casio negro de los que ahora han vuelto), tarde tras tarde, yendo a buscar a mi padre a su tertulia político-social envuelta de dominó. Tendría 8 años y me anotaba mis tiempos y mis progresos en una microscópica libreta de anillas. La suerte quiso que mi abuela conociera a un entrenador de atletismo (en los setenta eso era más que un milagro) y de ahí hasta aquí.
A lo largo de estas décadas he atravesado todo tipo de estados anímicos con relación al atletismo, que no al deporte: saturación, aburrimiento, tarambanismo, obsesión, descubrimiento…no más de todo lo que nos ofrece una vida medianamente aprovechada cuando comienza a alcanzar cierta longevidad. Cuando algunos me preguntan cómo puedo tener tantas ganas de entrenar y competir a los 45 años (y unos días), mi respuesta es muy fácil. 6 años lesionado deseando volver a correr 4/5 veces por semana 45’ (mi unidad de medida de la felicidad) hace que sienta cada día como un privilegio. Como si me hubieran secuestrado y al volver cayera en los tópicos del simple placer de un café, una terraza y un beso pero sin secuestro y corriendo.

Fluido hacia la meta.
 Y ahora, que estoy entrenando más que nunca (y mejor) lo que más me sorprende, gratamente, es descubrir de qué es capaz mi cuerpo. Casi sin quererlo he entrenado dos meses seguidos sin parar, haciendo calidad 2/3 veces por semana, pasando de los 100 quilómetros y con días muy especiales. Des de los de sin cadena, en los que casi sientes que tienes el récord mundial en tus piernas, a días de completo agotamiento…que desaparece extrañamente tras unas series muy duras, quizás por la adrenalina. Finalmente, esta semana, sí que he sobrepasado mi límite. Por trabajo he dormido muy poco, unas 5 horas diarias de media, y llegado el viernes, con un simple rodaje regenerativo, me explotó el agotamiento: constantes calambres en el bíceps femoral, leve mareo y decisión acertada, descanso el sábado. Y a pesar de todo pensaba que no llegaría recuperado a la media de Cambrils (un consejo: apuntárosla, 2.000 plazas que se agotan rápido; para los de clima continental será una buena forma de celebrar la primavera) en buenas condiciones. Pero he descubierto una nueva faceta de mi cuerpo: el sueño reparador. Con 10 horas y media de viernes a sábado y 7 y media de sábado a domingo me presenté en la salida  con alguna duda (aunque al empezar a calentar noté que tenía piernas) y un plan de ataque: salir con la liebre de 35’ (eran dos vueltas) y ya veríamos. Y salió como si lo hubiera trazado con tiralíneas. 

Nadie dijo que sería fácil.

Los primeros 5k en 17’31”, con viento a favor, pegado a la liebre (el gran Raúl Gómez) cantándole los parciales. Los segundos, con viento de cara, me pegué a su amplia espalda y me cubrió pasando ambos (nos quedamos solos) en 35’6”. A partir de ahí comenzaba la 2ª vuelta, volvía el viento a favor y le dije a la liebre (que había decidido continuar) que tiraría yo. Conseguí un promedio de 3’27” para llegar al 15, ya sólo, en 52’20”. Quedaba ponerse en modo mirada a 1,5 mts y luchar contra el viento, no huracanado pero sí pestosillo, hasta cruzar la meta, con gran alegría por mi parte en 1h14’8” y 8ª posición.

Llamadme moña, pero no hay nada como la solidaridad atlética

Una de las asignaturas que doy este año es Teoría financiera (en instituto, nada de la Harvard Business School) y llevo todo el curso explicando que ya nada es lo que era y encadenando malas noticias. Y me he cansado, así que me he propuse cerrar la semana explicando a mis alumnos alguna historia positiva. Esta semana tocan los sabáticos, un grupo de 3 jóvenes con mucho talento que dan la vuelta al mundo y se filman haciendo sketches francamente majos en una serie que han denominado Españoleando. 
Tan buenos son que El intermedio del Wyoming les ha fichado para que les manden un video semanal. 

Mis entrenamientos de la semana han sido:

Lunes, 12,2k regenerativos.
Martes, 13,7k con cuestas (incluidos 10 Mortirolos)
Miércoles, 10x800 rec.50” a 1’18”/9” el 400.
Jueves, 15k regenerativos.
Viernes, 13,3k. Acorto el entreno ante las alarmas que me manda mi cuerpo.
Sábado, Descanso!!!!!!!!!!!!!
Domingo, Mitja de Cambrils. 1h14’8”, 8º lugar. Para un total de 96,8k.

¡Saludos!

dimarts, 6 de març del 2012

Road to Boston 2/8

Oportunidad perdida para los media


Este año no habrá Pre’s Moustache Boston Project. Aunque aún esté a tiempo, que yo en 7 semanas, señores, luzco setentero que da gusto, la gracia de las cosas está en desrutinizarlas. Además no hay que desmerecer los efectos colaterales de volver bigotón, mis sobrinos yanquis podrían tener problemas en identificar el lugar concreto de donde viene ese pariente extraño, a la par que pobre, volviendo al viejo conflicto geográfico latino-español…

La realidad es otra, por suerte, ya que mis sobrinos están muy viajados y los europeos del sur, como sigan así las cosas, ocultaremos nuestra identidad haciéndonos pasar por latinoamericanos…

Esta semana que ayer acabó, tenía dos conflictos serios con respecto a la rutina de mis entrenamientos:

1) El domingo quería competir bien, ergo no llegar agotado, a los 10k de Amposta. Y con 100kms de promedio más el trabajo habitual no era tarea fácil. Pero logré encajar los bolillos y si el domingo no hice el tiempo que me habría ensanchado la sonrisa no fue por cansancio sino por el inconformismo en el que militamos una gran mayoría de los que nos dedicamos a este deporte. Ay, treinta segundillos menos, ¡qué bien me habrían hecho! Y que exageradamente moñas que somos con el crono XD!
Al final fui 4º con 33’53” y corriendo prácticamente en solitario toda la carrera. Curiosos los nervios con que confronté esta carrera. Tras dos meses de inactividad competitiva, el hecho de volver a competir y en una ciudad a la que tengo mucho aprecio (a pesar de ser nacido en el municipio vecino y, en consecuencia rústico-civil, rival) me hizo sufrir más de lo debido en relación al sueño y a las digestiones. Pero por encima de todo, pasar todo el día con tus compañeros de equipo y familia, no tiene precio. Y así fue.

2) El miércoles, mi primer día serio de series de la semana, me tocaba SanFisio a 1ª hora, así que las pasé al martes, las cuestas del martes al jueves y la tirada larga del domingo al viernes. Conseguí cuadrar el puzle.
Os dejo, pues,  con los entrenamientos específicos, más o menos, de cara a la maratón de esta 2ª semana.

Amposta 2012, otra gran carrera al calendario

Lunes, rodaje regenerativo de 13,6k. Si para mí un ritmo alegre de rodaje es de 4’5”, el regenerativo dependerá del cansancio pero rondará los 4’35”/40”.

Martes, series. Entreno copiado del gran Luís delÁguila -¡recupérate rápido de la gripe amigo!-: 2 x1k (para abrir boca e ir agotando al cuerpo: me salieron en 3’16” y 3’13” recuperando 1’) más 12 x400 recuperando 45” a 1´12” de promedio. Como siempre, tras un entrenamiento tan duro, premio al canto y comida en el Viena

Miércoles, rodaje regenerativo de 13,4k


Jueves, 12,6k por un recorrido con las cimas míticas de Tarragona.

Viernes, tirada larga pero tranquila de 18,9k.

Sábado, suelta de piernas: 6,8k mirando el mar y oyendo el ulular de los pajarillos primaverales.

Domingo, calentamiento de 6k más la carrera de 10k y 3,5 de descalentamiento…sumando un total de…98,5k…ohhhhhhhhhhhhhhhhhh, espero alcanzar las siempre borrascosas cumbres de los 100k la semana que viene, donde, por cierto, competiré en mi 2ª media de la temporada, la nuestra, la de Cambrils.

¡Salud@s!

dilluns, 27 de febrer del 2012

Road to Boston 1/8

Locomotoro Hall, we'll miss you next April

Lunes, 18 de abril del 2011. Patriot’s day en Massachusetts. Hoy es el día de la 115 edición del clásico entre los clásicos: the Boston’s marathon.

El subidón es increíble. Acabo de chocar mi mano con la de Ryan Hall (quien es, a su vez, un tsunami de adrenalina que se retroalimenta con el rugido de todos los que estamos ahí y que salta, a modo de calentamiento, como un masai en plena celebración de la fecundidad de la tierra). Momentos antes he estrechado mi mano con la gran dama (nunca, una frase tan manida, había encajado tan bien) del maratón estadounidense, Joan Benoit, 1ª campeona olímpica de maratón en LA 1984, quien durante el canto del himno estadounidense ha ido retrocediendo lentamente. Sabio movimiento que tardaré en valorar.

Ah, ¡el himno! Ni el anarquista más ferviente se quedaría incólume ante el canto de un colosal negro, quién sino, en el momento previo al disparo de salida.
A las 10 en punto, con 3 grados centígrados y un ligero viento de espaldas (del que los que no lo vivieron han hablado demasiado) un yo eufórico emprende la maratón. Los primeros quilómetros descienden y el ritmo, a pesar de ir con el freno de mano puesto, es demasiado rápido pero si en algún lugar uno debe arriesgarse es en un escenario como este. A lo largo de la calzada, gentes de toda edad, arrumban el frío con mantas y bebidas calientes mientras sin solución de continuidad  nos animan sin parar.
Mi idea era la de rondar las 2h 40’, objetivo ligeramente osado, pero que creía merecer. Una anemia en febrero y algunos errores durante la preparación –demasiadas tiradas, demasiado largas y demasiado rápidas- y otros en los días previos -no descansar y comer mal- jugaban en mi contra pero eso, entonces, no lo sabía.

Tras pasar los 5k en 17’40” y los 10k en 36’30”, las sensaciones eran incómodas y el haber salido en 1ª línea un error para la moral. Constantemente era adelantado por otros corredores. En la media (1h19) ya era consciente del sufrimiento que me venía encima aunque, por suerte, ignoraba su magnitud. En el 30 era un walking dead. Incapaz de correr un metro más, 12 quilómetros era una quimera. Resistí como pude el envite y crucé la meta con 2h57’, donde enseguida me enteré de que habían batido el record mundial y que Hall había corrido en 2h4’58”. Mucho más tarde pude ver la carrera en DVD y os puedo decir que fue, sin dudarlo, la maratón del año.
Mi táctica para este año: si me queréis, irse!

Este año vuelvo y espero que a la 3ª sea la vencida (en 1995 corrí en unas, también, sufridísimas 3h9’ tras el final de un largo viaje por los USA). Para el 2012 sigo siendo muy ambicioso (mi sueño es un sub 2h42’ y un top ten de mi grupo de edad 45-49) y estoy intentando entrenar de la forma más inteligente posible. Y aquí os voy a describir mis últimas 8 semanas de preparación hacia Boston.

Tras un otoño-invierno en el que he mejorado mis marcas de esta 2ª etapa atlética hasta los 33’38” en 10k y 1h14’36” en media con algún Cross más que satisfactorio, he invernado competitivamente durante enero y febrero para refrescarme mentalmente aunque haya seguido entrenando, con más ahínco, si cabe. He conseguido una sorprendente rutina en los entrenamientos que me ha llevado a límites que nunca antes explorado. Y eso, en sí mismo, es la ostia. Llevo 7 meses promediando 90 quilómetros a la semana. Desde enero piso la pista semanalmente y he acabado estructurando un entrenamiento semanal, en el que casi no consigo encuadrar el gimnasio y que se desmenuza así (de paso os pongo los datos de esta semana que hoy acaba):

Lunes, regeneramiento largo, sobre unos 14k.

Martes, alternativamente, hago series en cuestas o rodaje con 7/8 puertos urbanos de Tarragona.

Miércoles, series. Esta semana, como me levanté anglosajón y sentimental, me marqué 5 x 1 milla, recuperando 1’: 5’25”-5’24”-5’22”-5’24”-5’15”. Procuro alternar series rápidas (hasta 400m) con series más largas (de 1k a 3k) aunque una de mis sesiones favoritas sea de 2x 1k más 10x400.

Jueves, regenerativo corto: 11k.

Viernes, rodaje que acaba con series largas en el Boston simulator (circuito rompepiernas de 3,1k) por debajo de 4’/k. Fueron 17k.

Sábado, regenerativo corto. 10k.

Domingo. Rodaje largo (pero no tanto como el año pasado) de 24k, de los cuales los 12 últimos en el Bs Sim, acabando los penúltimos 3k en 3’54” y los últimos 3k en 3’49”).

Semana de 103,3k que sigue a otra de 106,3k. Mi record mundial de siempre. Más frikie aún: no he parado de entrenar des del 9/1.

¡Salud@s!

dilluns, 20 de febrer del 2012

The age of talent.

Uno de los pocos momentos en paralelo. Gracias Víctor!
 
Replicaba Renato Cánova (el experimentado entrenador italiano de algunas de las grandes figuras del atletismo keniata) a las acusaciones que recibía de encaminar (y, en consecuencia, quemar) a atletas demasiado jóvenes a la maratón con una anécdota definitiva: a un atleta suyo, correr en Oslo los 5.000 en 12’57” le había costado 700$ -900 el viaje menos 200 del premio por quedar 9º; por suerte la organización sufragó los gastos de hotel-. Teniendo en cuenta el dinero que se mueve en cualquier maratón de asfalto, incluso en los de serie Z, era obvia la elección de aquellos por la distancia más larga y más rentable.

Pensaba en ello viendo los resultados del maratón de Dubai. El ganador (Ayele Abshero, campeón del mundo de Cross junior en el 2009) era debutante en la distancia y consiguió, con 21 años, la 4ª mejor marca de todos los tiempos. En una maratón casi perfecta corrió en negative split con 1h2’22”/1h2’1”. Tras la guinda, un delicioso pastel: 4 atletas por debajo de 2h5’ y 8 por debajo de 2h6’ (pongamos aquí en valor la gesta de Fabián Roncero cuando en el maratón de Rotterdam de 1997 pasó en el k39 a ritmo de 2h5’45”, 1’ por debajo del entonces récord mundial: calambres). Las corredoras quizás fueron aún más lejos: 3 atletas por debajo de 2h20’ (ganó Asefelech Mergia con 2h19’31”), 6 de 2h22’. Tremendo. ¿Cuál es el motivo de tan excelentes resultados? Para mí la combinación de talento (genética), entrenamiento espartano (¿alguien lo duda para correr en esos tiempos?) y un duro entorno (hablamos de supervivencia, algo que espero no tener que experimentar). Ello nos lleva a una etapa de no retorno, de crecimiento en calidad y cantidad en la distancia larga que en un no muy largo plazo (¿5 años?) nos permitirá ver correr un maratón en 2h1’ largos…

Descubro en un documental a un personaje al que no había sido capaz de valorar, aún. Jean Paul Gaultier, de quien ya me enamoré en otro doc, entrevistaba a Lady Gaga. Apasionante conversación entre ambos genios humanistas que me descubre a una persona con una sólida formación musical, artística (estudios de Bellas Artes) e incluso política, con una idea muy clara de su posición en el show business y de su poder de influencia política a favor de determinadas minorías (incluso ha conseguido en una performance que abre puertas a nuevas tendencias revolucionarias, si se me permite tal expresión, que Obama permita que los homosexuales y lesbianas tengan voz propia en el ejército norteamericano en lugar de ser expulsados) además de ofrecernos unas experiencias artístico-musicales de elevado nivel, sumado a su gran respeto por otras divas que le abrieron el camino. Ya soy fan.

A mí no me deben convencer de que la voluntad es capaz de mover las más infranqueables cordilleras (¡Viven!). Tampoco a mi conciudadano Jesús Orellana, a quien no tengo el gusto de conocer personalmente, aunque sí su historia. Es un joven de 30 años aficionado al cine desde siempre. Acude como tantos otros hacemos al Festival de cine fantástico y de terror de Sitges. Allí le fascinan las posibilidades que puede ofrecer un largometraje de animación y se da un plazo de un año para realizar un corto desde un total desconocimiento de las técnicas de animación. A base de echarle horas y tutoriales consigue, en un año, sacarlo adelante y rápidamente comienza a circular por la amplia democracia cultural de la red. Empieza a soñar cuando desde Sitges le piden que su corto Rosa telonee al film Eva que abrió el festival del 2011. Más aún se sorprende cuando le piden su autorización para proyectar su corto en los festivales de Seattle y Toronto. Y ya soy incapaz de imaginar que habrá sentido cuando desde Hollywood le mandan una invitación para conocerle y le proponen convertir su corto en un largo, ya no de animación, facilitándole un agente y un abogado. Por cierto, para viajar a LA tuvo que sacarse el pasaporte, pues nunca antes había salido de España…es la viva imagen de los nuevos tiempos: hasta el día de hoy rentabilidad cero, pero con una audiencia global y una oportunidad profesional única.
Día triste y gris como el viento de invierno.

Se acerca el final de febrero y mi clausura competitiva llega a su fin. Observo (y experimento) que me sientan muy bien estos periodos de entrenamiento y competición alternados con otros de entrenamiento sin competición como las 8 semanas que ahora finalizan y, si acaso, tras alguna maratón, con fases de descanso total no superiores a los 10 días. Volviendo al presente, este 2012 solo llevo una competición sobre 10’5k en un día ventoso y desagradable y muchos y muy buenos entrenamientos en semanas de 90k con un par de días de calidad a la semana, con recuperaciones mínimas, muchas cuestas –muchos Boston simulators incluidos- y un dato muy, pero que muy frikie: no he dejado de entrenar ni un día desde el 9 de enero. Encaro ahora diversas competiciones que en 8 semanas me llevaran, una vez más, al maratón de Boston. Solo una de ellas, la media maratón de Cambrils, será en modo competitivo, las otras serán simples medios, camino de un fin.

¡Salud@s!