I survived to Behòvia 2009

dimarts, 21 de maig de 2013

El runner hipster.



Ser moderno es muy duro. En eso pensaba viendo el festival de Eurovisión, cita televisiva anual a la que se acude por nostalgia o por modernidad. A veces por ambas.
En los mágicos tiempos de mi niñez, cuando por no tener no teníamos ni consciencia del tiempo (¿se puede ser más libre?), el festival me anunciaba que ya quedaba poco en la escuela, que el verano estaba al llegar con sus piscinas, sus bicicletas, el paraíso en la intemperie.
El otro día incluso disfruté viendo el festival y por lo que me cuentan, si hubiera tenido twitter de asistente en la noche, ya hubiera sido total el carrusel del humor. No pudieron los petrodólares azerbayanos comprarlo todo pero todo llegará. En mi caso, los doce puntos habrían ido para Hungría, con su cantautor filósofo y algo nerd (¿quién no ha tenido un amigo así de joven?) pero con una canción pegadiza y vocal, apta para promocionar cualquier cerveza veraniega.




Me gustó Noruega con su electrónica dura y la estética algo madonniana de su cantante, que por algo estaba entre el público el grande y único Jean Paul Gaultier.
 



Con Rumanía me día un susto de la muerte con un Tino Casal reloaded. 
 



E Irlanda falló con su iconografía gay quedando incluso por debajo de una de las peores actuaciones que uno recuerda de nuestros representantes patrios. Los hijos de la halitosis, esnifadores de caspa, una vez más se acogieron a teorías conspiranoicas tomándose demasiado en serio a si mismos.

 



Además, ser moderno es carísimo como bien nos muestra Mario Vaquerizo. Ya en otra nueva temporada, en la que de momento hemos visto a Juanpe con barba y en la que confío que Fabio Mc Namara (promocionarán la próxima  biografía de éste by Mario) nos ofrezca tardes de gloria mientras vemos su más que interesante obra pictórica.

Una gran combinación entre las portadas Diamond Dogs de David Bowie y Mechanical Animals de Marilyn Manson
Y ser moderno, y ya no decir ser un hipster, finalmente, es un no parar. Cuando finalmente tienes tus enginereed se ponen de moda los pitillos y cuando te atreves con el bigote llegan las barbas pobladas. ¿Quién hay en el club Bilderberg de la modernidad dictándonos tales sentencias estéticas?
Y si eres moderno de clase media-baja como yo mismo, un photo call te pone sí o sí. Y por eso el viernes disfrutamos tanto con la presentación del nuevo club Runners Tarragona, del cual ya os hablaré en un próximo post.

¡Saludos!

PD1: buscando por la red imágenes para este blog he encontrado otro magnífico dedicado al patrimonio pictórico que poseen Olvido y Mario.

PD2: para el próximo festival de Eurovisión no dudéis en visitar previamente a El Comidista. SIEMPRE vale la pena.
 

diumenge, 12 de maig de 2013

Instantes.

Atreveos a organizar semejante tinglado: ya me duele la cabeza de pensarlo!


La vida puede ser algo maravilloso decía aquel genial locutor que al poco, se suicidó. El supremo derecho a elegir por uno mismo aunque pueda ser muy injusto y cruel con quienes te rodean. Pero no me voy a ir en este post por la vertiente más triste sino por la opuesta, aún a riesgo de parecer muy naíf, la de los múltiples instantes efectivamente hermosos y, generalmente, gratuitos. El lado bueno de la vida que está presente en todos partes y que complementa junto al dolor nuestro particular viaje. Demasiadas cosas son susceptibles de ser hermosas, hay donde elegir. Una conversación, una mirada, una magnolia, un paisaje, un niño, los múltiples azules, el sol, coger de la mano, un orgasmo…la lista es infinita y generosa por su adaptabilidad a los gustos de cada cual. Solo cabe ser activo, tener la mente abierta y confiar en las sorpresas.


Sergi, ¿no habíamos quedado en que YO salía destacado en 1r lugar?


Podría ser otro buen ejemplo Le Tour y un buen sofá. Ver a les esforzados de la ruta, a la serpiente multicolor (¿se acabaron los tópicos con los pelotones?) es un placer que practico desde los Ángeles Arroyos y Pericos Delgados de aquel 1983…por eso cuando en pleno invierno me dijeron si quería formar parte de un equipo de relevos para el triatlón half ExtremeMan de Salou junto al triatleta y nadador de aguas abiertas Robert Mayoral y con Joseba Beloki no daba crédito a mi suerte. 10 años después de haber disfrutado con sus batallas junto a Lance iba a ser mi compañero de equipo. La vida puede ser maravillosa. Y lo fue. Nos encontramos el sábado y estuvimos hablando un poco mientras la gente le pedía fotos y autógrafos. Sensación extraña.





Nadador y corredor, hermanados en meta.

Y el domingo, habiendo tan buenos equipos en los relevos, la estrategia era una sola. A tope. Beloki hizo, creo, el mejor registro en bici y me entrego el relevo en primera posición…cuando veo a mi amigo Sergi Hidalgo pasar por delante de mí a toda velocidad. Acierto a preguntarle si ya está en carrera y me dice que sí…no lo entiendo pero pegado a sus talones (su bici la hizo el mundialista Richard Calle que resistió el ritmo de Joseba) me quedo. Son más de las once de  la mañana y el calor es grotesco. Pega duro y correr 21kms va a costar pero más mérito llevan los triatletas que se tiraron a las 7 al agua…llevamos un ritmo elevado de 3’30” y noto que no será hoy mi día fluido del año. Y a los 3k se me vuelve a dormir la pierna. Me detengo amargado, son dos veces consecutivas en carrera y no sé que más hacer (¿por qué no me pasa cuando entreno si voy a ritmos mucho más altos en las series?). Me retiro, estoy harto, tiro la toalla. Me paro 1’, estiro un poco, ando, me pasa otro rival y tras superar los 300 metros de cruel cuesta (dos veces) comienzo a trotar para llegar antes a boxes. Comienzo a encontrarme mejor y aquí empieza lo que para mí es una gesta personal e individual. Consigo volver a concentrarme y coger ritmo y sobre la mitad de carrera veo que será fácil mantener el pódium debido al gran trabajo de Beloki, sobre todo, y de Mayoral. Al final, podio, azafatas (pelín chonis, sin ofender), cava explosionado en plan F1, en fin los clásicos festejos de ayer y hoy. Aunque no sea objetivo, vaya por delante, increíble organización de los chicos de extremeMan que ya están exportando su franquicia allende los Pirineos. Solo pondré 3 detalles. Tras la carrera nos ofrecieron un amplio buffet con paella incluida (cerveza y chuches, iva included), la foto de entrada en meta de regalo y en papel más una inscripción, que si fuisteis ágiles, costaba 99€…atentos a Getxo, Menorca y Narbonne…
 

Beloki, Mayoral y el menda, un trío de bronce (que no de cobre XD!)


Por mi parte estoy entrenando mejor que nunca, haciendo series en pista que me indican que estoy absolutamente on fire así que a ver si resuelvo mi problema que me quedan las 8 semanas más potentes de calidad…y muy satisfecho íntimamente por haber sido capaz de recomponer mi cerebro en tiempo récord y ponerme en modo sufrimiento otra vez en difíciles circunstancias.

Stay tuned,

¡Saludos!

PD: os dejo las imágenes que en unos días cumplirán 10 años, perfecto ejemplo del papel que la suerte juega en el destino de uno.