I survived to Behòvia 2009

dimecres, 17 de novembre de 2010

Cifras y letras.

Para los más fetichistas del tema, como mi amigo holandés, aquí tenéis las estadísticas de BCN (marzo 2010) y MCD (noviembre 2010).

En realidad los datos son muy parecidos y se explican las leves diferencias por el relieve del recorrido, por la ventaja en BCN de ir a rebufo más de la mitad del recorrido y por el mejor entrenamiento con el que, paradójicamente, realicé la 2ª maratón.

En todo caso, qué bien me lo he pasado!. Boston 2011 me espera y, al mismo tiempo, espero poder entrenar más y mejor y romper la pana en la costa este.

Añadir la sabiduría de mi entrenador, Jaume Aragonès, quien la noche antes pronosticó mis 2h47’ –porqué correría solo- y quien el domingo me dijo: el miércoles estarás perfectamente recuperado. Lo afirmo. Tanto ayer como hoy he podido rodar 30’ y las piernas están a un 95% de su plenitud.

Añado a este ego-trip fotos, de momento con marca de agua pero me las voy a comprar, de la maratón.

Saludos,





MCD 2010





BCN 2010














0-5k

19'50"





0-5k

20'19"




5-10k

20'4"

10k

39'54"



5-10k

19'45"

10k

40'4"


10-15k

19'54"

15k

59'48"



10-15k

20'4"

15k

1h00'8"


15-20k

19'52"

20k

1h19'40"



15-20k

19'50"

20k

1h19'58"


21,1k



1h24'20"



21,1k

1h24'16"




20-25k

19'31"

25k

1h39'11"



20-25k

19'39"

25k

1h39'37"


25-30k

19'34"

30k

1h58'45"



25-30k

19'32"

30k

1h59'9"


30-35k

19'44"

35k

2h18'29"



30-35k

19'16"

35k

2h18'35"


35-40k

19'28"

40k

2h38'1"



35-40k

19'49"

40k

2h38'26"


40-42,2k

9'12"

42,2k

2h47"13"



40-42,2k

8'49"

42,2k

2h46'59"

2ns

21,1k



1h22'53"


2ns

21,1k

1h22'43"



dimarts, 16 de novembre de 2010

Si me queréis, apuntarse: MCD 2010


Antes de realizar un segundo análisis, más estadístico, del Marató de la Costa Daurada que finalicé ayer, me apetece un análisis más emocional del mismo. Que me responda al porqué ayer no acabé de estar todo lo contento que debería estar. Tengo claro, eso sí, que después de todo lo pasado estos años no tengo derecho a quejarme y debo entender y entiendo que cada día que salgo a correr es una fiesta. Pero los occidentales semos asín y nunca acabamos de ver el vaso lleno…

Las 12 semanas de entrenamiento específico, como ya he ido relatando en este blog, han sido de lo más interesantes por lo que a mi respecta. Nunca había preparado un maratón con tanta exclusividad y ello me ha permitido llegar a conocerme mucho más de lo que imaginaba antes de empezar todo este proceso. Aunque haya realizado mi tercera mejor marca.

Sobretodo he aprendido a entrenar con ciertos niveles de fatiga, a ser constante en las tiradas largas, a ver las series como juegos de niños comparándolas con las anteriores –las tiradas largas-, la importancia de los ritmos de maratón a la hora de entrenar, qué fallos creo haber cometido…y también puedo decir que estoy en el camino de entender qué es y cómo se debe correr un maratón. He conseguido mi segundo y consecutivo negative split: 1h24’20” + 1h22’53”. Ya he corrido demasiadas maratones a lo típico: salir a un ritmo más fuerte del que debería y, en función de la forma, a partir de un determinado momento entrar en rendimientos decrecientes que, en ocasiones, han acabado en una Gran Depresión. En mi anterior maratón, BCN 2010, me salió bien de casualidad al perder en la salida al globo de las 2h45’. Ayer fue a conciencia.

Justo en la semana de tapering me encontré con un pico de trabajo, que sin ser físico del todo –dar charlas ante 50/100 personas no deja de tener un fuerte componente físico-, ha incluido también ciertas tomas de decisiones importantes y la organización paralela de unos cursos con graves problemas por el medio cuyo resultado fue que llegara al viernes bastante cansado debido a la tensión. Además, una grata pero inesperada visita me dejó un sábado en el que tenía previsto básicamente comer y dormir, con 7 horas dedicadas al paseo, más comida más otro paseo posterior y a cuya consecuencia obvia física debo añadir la ansiedad por no haber podido descansar que a su vez, en un bucle interminable, me impedía descansar…

Así pues, al levantarme el domingo, el miedo se había apoderado de mí y el objetivo lo tenía clarísimo: a 4’/k hasta el 25 y a partir de allí ya veríamos…

Mezclar carreras tan dispares como una de 10k y un maratón tiene aspectos positivos y negativos. Hay que ser frío en la salida y no dejarse llevar por la marea de euforia que explota tras el pistoletazo de salida. No siguiendo a compañeros con los que tenía claro que en algún momento volveríamos a encontrarnos conseguí regular un ritmo de 4’ y centrarme en economizar zancada.

Así pues, en el 6k nos despedimos de los compañeros de viaje del 10 y se despeja el camino. Ahora ya solo estamos los maratonianos.

Recojo a unos cuantos rivales, me cantan que vamos de los 15 primeros y al ponerme a rebufo veo que el ritmo decae a 4’10”. Me pasará otras veces. Decido marcar el ritmo y hacer de mí una liebre imposible. Me siguen 4 y al rato somos 3. Finalmente me quedo con otro corredor que me comenta que, además de ser lector de mi blog, yo estoy mucho más fuerte que él, así que se pondrá a rueda hasta que no pueda más. Eso sí, en un gesto de camaradería me dice que me olvide de recoger los avituallamientos y que ya me los pasará él. Acepto aunque posteriormente veo que no me conviene ya que acabo bebiendo más de la cuenta. Mi alter runner (Juan Carlos Jiménez, si me lees comenta algo, hombre!), con quien ya tuve una magnífica disputa en los 10k de Port Aventura, lleva un equipo de apoyo digno de elogio y constantemente le están animando, corriendo a su lado (y más o menos al mío), avituallando, e incluso me ayudaron al guardarme los manguitos, aunque para mi gusto quizás en algunos momentos me rompieron la concentración –pero eso ya es mi problema, no es culpa suya, evidentemente-.

Los kilómetros se suceden a un ritmo clavado de 4’/k. Paso la media en 1h24’20” y observo placenteramente como los kilómetros van cayendo sin pesar. Paso una leve crisis de flato consecuencia de querer beber Powerade en vaso –soy de sorbos pequeños- pero puedo regular y en 2k me pasa-. Llego al 30, me tomo un gel y decido quemar las naves. Marco un 3’50”, enfoco la vista al suelo –dejo de ver a mis amigos con quienes me iba cruzando al ser un circuito a dos vueltas- y me concentro en el esfuerzo. Muscularmente respondo como nunca. Anteriormente siempre padecía un bajón rondando los 35k. No suponía perder mucho ritmo -10” por quilómetro- pero sí las sensaciones de economía de carrera. En el 36k, me desperté y mi compañero de ruta seguía allí, ahora acompañado de su hijo. Sigo tirando en cabeza y cuando llegamos al 40 y pico comienzo a notar el muro muscular en las piernas. Lástima porque se me escapan –quizás de ahí la leve infelicidad- y además no consigo atrapar, por segundos, a un corredor que ha sido excesivamente valiente. Tampoco está mal. Sigo por debajo de 4’ y llego 8º con 2h47’13” para los 42,3k. He calcado prácticamente el maratón de BCN. Allí tiraron de mi 32k, aquí he tirado sólo toda la maratón.

La siguiente en Boston y allí aplicaré lo aprendido en este periodo. Otras cosas irán mejor, cometeré nuevos errores. Pero una cosa está clara: the journey is the reward.

Detalles a mejorar, son:

Zapatillas: debo buscar un modelo de voladoras para medias y maratones. Mis 55k lo permiten.

Tiradas largas: lo tengo claro. Para mí, una tirada muy larga es imprescindible. Debo subir un escalón más, de 34k a 36k.

Tempo runs: son muy importantes. Debo incluirlos semanalmente y llegar a los 20k.

Kilometraje: debo subirlo. Creo que realizando 8 sesiones semanales en seis días lo podré conseguir. Mantenerme estable en los 110k.

Por otra parte animaros a conocer este gran maratón. Podría hablaros de una muy buena bolsa del corredor, de un circuito muy plano, de una organización verdaderamente profesional, muy buen ambiente en la llegada…pero os dejaré un solo dato: un voluntario/a por cada dos corredores. En definitiva, un maratón que en su primera edición ya reúne lo mejor de un maratón masificado –su profesionalidad- y de un maratón de provincias –el trato cercano-.

Mis más sinceras felicitaciones para los organizadores, voluntarios y sponsors.

diumenge, 7 de novembre de 2010

Soltando piernas y….cansancio. Comienza la motivación.

Semana más suave que las anteriores (80k, dos días de descanso activo…) cuya consecuencia más inmediata ha sido la de aligerar mi cansancio a la par que he comenzado a notar un agradable frescor en mis patas, como que se querrían ir corriendo solas. Entrando en la última semana de tapering, previa a ese thriller psicológico y muscular que es un maratón, ahora hay que prestar atención a los detalles, cuidarse un poco más y evitar el emparanoiamiento. Y para motivarse qué mejor que el plan que tenía para este finde. El sábado en la filmoteca local echaban una película de la que lo desconocía casi todo excepto que se basaba en Abebe Bikila y hoy domingo el objetivo era enchufarse a Eurosport donde Alix y Villalobos (5º en el europeo de maratón) nos iban a narrar una de las míticas: el maratón de NY.

La película, The athlete, ha sido todo un descubrimiento. Es un biopic sobre la vida del gran atleta etíope. Mezclando imágenes reales de sus triunfos olímpicos con recreaciones de los años que van de México’68 hasta la fecha de su fallecimiento, permite conocer el impacto total del gran Bikila en el imaginario colectivo etíope. Como dicen en la película, 500.000 italianos tardaron 7 meses en ocupar Abisinia y un solo etíope conquistó Roma en un día. Me alegré mucho de aprender tanto sobre este gran atleta (y me sorprendió saber tan poco de él), un atleta estoico, digno, honesto y honrado. Las lágrimas llegaron a empañar mis ojos. Un detalle no menor es que su co-director, Rasselas Lakew, es un etíope afincado en los EEUU y además protagoniza la película guardando un gran parecido físico (incluso en su estilo de correr) con Abebe. Os dejo un tráiler y os encomiendo a que la veáis cuando os sea posible.

Acabo de oír ahora mismo por la radio que nuestro Gebre se retira del atletismo. Si se confirma le echaremos mucho de menos aunque seguiremos sabiendo de él, sobre todo si se confirma su intención de dedicarse a la alta política.

Y como fin de bucle, otro elegante etíope ha ganado en NY en una extraña carrera. Tras la gran alegría de volver a ver a Fabián Roncero liderando una prueba de nivel mundial (le llamaban el Curro Romero del maratón español cuando era José Tomás), hemos comprobado, una vez más, como sucumben frente al poder africano (calidad y cantidad) las grandes esperanzas del fondo americano. No así en el ámbito femenino: Shalane Flanagan ha estado a 20” de ganar en su debut maratoniano. Promete.

Saludos,