I survived to Behòvia 2009

dimecres, 25 de juny de 2014

Movilidad exterior.

Emma, WL en 3000 St


Si una ministra de trabajo apela a la virgen del Rocío para reducir las cruentas cifras de desempleo (y las dantescas del juvenil), tampoco debe extrañarnos que a la desbandada, y dramática, por no elegida, emigración de toda una generación, no sé si perdida, la susodicha la califique eufemísticamente como el título de este post.




Andy, Shumacher boy

Por mi transición al budismo, por ser este blog de atletismo y porqué otros ya lo hacen mucho mejor que yo, voy a centrarme en la consecución de oportunidades por parte de aquellos jóvenes que siguen haciendo del esfuerzo, de las metas y de la ilusión su camino. 


Cam, series tras la competición


Pasados los tiempos del Larios, casi nadie puede vivir hoy del atletismo y mucho menos resolverse una vida así que (y a pesar de lo leído en el primer párrafo) aprovechando que la globalización ha venido para quedarse si eres buen atleta y estudiante, y viceversa, puedes estudiar en la meca del deporte universitario, los Estados Unidos de América. 


Jordan, sub 32' en 10.000


Si sobresales, si has ganado algún campeonato de España, quizás se pongan en contacto contigo directamente pero lo normal es que a través de agencias mediadoras ofrezcas tu currículo académico y deportivo y te encuentren un destino acorde a tus circunstancias.

De un artículo de RT y de conversaciones con quien directamente ha vivido esta experiencia, os escribo una serie de consejos para facilitar una transición de la que nadie dijo que sería fácil.


Mireia, siguiendo los pasos de Sir Roger Bannister


Emma Coburn: debes estar preparado para entrenar como nunca antes lo habrás hecho. Una predisposición mental positiva será clave para conseguir realizar aquello que de antemano te parece inalcanzable. En consecuencia come y descansa como nunca antes lo has hecho, teniendo en cuenta además que estás en un entorno hostil: los comedores y las residencias universitarias. Dieta sana y tapones en los oídos.

Andy Bayer: no seas tímido, si formas parte de un equipo es porque perteneces a él. Entrena con (y como) tus compañeros veteranos y acabarás siendo tan bueno como ellos. Comprueba de qué fuste estás hecho. Escucha a tu cuerpo. Dale el descanso que se merece dado el salto cualitativo y cuantitativo en el nivel de entrenamientos. Debes llegar a conocerte para decidir cuándo convienen los días fáciles y cuándo entrenar duro en orden de salvarte de lesiones más graves.


Dani Stack: no pierdas de vista quién eres (y de donde vienes deportivamente hablando) a la hora de manejar el difícil equilibrio entre el entrenamiento que puedes asumir en tu primer año y el desafío que representa la competición universitaria. 

Cam Levins: no compitas en los entrenamientos por el bien de tu salud y de la camaradería de tu equipo. Sé feroz en las competiciones sin olvidar que ello significa que has dado lo mejor de ti mismo, no la victoria.  Fair play

Jordan Hasay: no esperes llegar y ganarlo todo. Vivirás muchos cambios a muchos niveles y debes pasar un periodo de adaptación. Sé paciente e inteligente y escucha a tu entrenador. Poco a poco volverás a lo más alto. Planifica bien tus competiciones. Al final de la sesión se disputan las más importantes y debes llegar con fuerza.


Meaghan Nelson: no es quien más entrena quien mejor atleta será sino quien pueda entrenar más tiempo sin lesionarse. Y si tienes la mala suerte de padecer una lesión larga utilízala como tu mayor fuente de motivación en el futuro.

Mireia Guarner: salir de la zona de confort, romper la rutina y profundizar en el conocimiento de otra lengua, de otra cultura te lleva a conocerte mucho mejor, a madurar, a tener mucha más perspectiva sobre lo que uno quiere hacer. Vivir la experiencia del deporte universitario en los USA, con las atenciones técnicas, académicas y emocionales es una experiencia única. El cambio en el volumen y sistema de entrenamiento puede ser muy brusco con lo que es fundamental conocer tu cuerpo y encontrar el equilibrio. No conviertas la presión, por el mismo hecho de ser un atleta becado, en una debilidad. Vívelo como una fortaleza, un mérito en una de las sociedades más meritocráticas que existen.


Si sumas los factores de la experiencia vital, de vivir la competición universitaria de los EEUU, de la formación académica anglosajona, a gastos pagados…¿de verdad que no te animas?

¡Saludos!